Sonrisa surca sus labios, contagiada desde el rostro adverso. Se le retuerce el estómago, insatisfecho con lo corto que ha sido el paseo; todavía no se acostumbra a que haya más guardias asentados por Ussadhyr.
— Es el mejor momento para disfrutar de los jardines. La paz, la /+
— Será un baño solitario~.
La suave voz del bufón escapa dulcemente de sus cerezos. Sus pasos se hacen audibles inmediatamente, cruzando justo la esquina. No parecía esperar a nadie, la casualidad les ha hecho coincidir.
Aprovechando que solo la luna vigila dirante la noche, saldrá a los jardines. Vara cruza su espalda, enganchada entre ambos brazos.
— No os preocupéis, no pensaba quedármelo; es demasiado llamativo para guardar monedas, queda demasiado expuesto. Lo devolveré al acabar la noche, no paséis pena.
Suerte tiene, que sea una criada quien le está dirigiendo la palabra.
— ¿Necesitáis algo más?
Se enfadaría si no fuera a sentirse orgulloso. Menudo carácter para ser una criada de los Solvane.
Eel pago en balahur siempre es buenamente aceptado.
Todos los méritos debe concedérselos a su padre y al antiguo rey de reyes, aunque del bufón no saldrá ni un nombre ni el otro, menos frente a los Vaelthorne.
— El regusto de la victoria, tras un arduo combate, siempre deja un buen sabor de boca. —solo el tiempo le dirá si el /+
A ver, el punto de los sementales lo ha cazado al vuelo, un pasito más y casi lo tiene.
¿Por qué le mira tanto?
— Señorita, la función ha acabado, las recompensas son solo para los que han apostado; las quejas puede pasárselas a Mikaere.
Puede quedarse con las tres pasas y su cena, él esta noche no va a probar bocado.
¡No se repetirá con las próximas apuestas!
— Un perro se entretiene yendo a buscar el palo que ha lanzado su amo. —su mano diestra se alza, sirviéndose de su expresión para satisfacer la curiosidad del guardia; libre de interpretación— ¿Vos os habéis divertido? No todo guardia disfruta de la violencia controlada.
Ha acabado con su parte, por lo que baja de un salto del balcón para acercarse al soldado. No se ha estado quieto, pero necesita estirar ambos brazos. La garganta reseca, de tanto hablar, tampoco ayudan.
Se acerca con una sonrisa que atraviesa su faz.
— No seré una dama con /+
Flequillo recoge, haciendo tintinar cascabeles en tan leve gesto. Busca a alguien con la mirada.
¿Dónde coño está Mikaere cuando uno más lo necesita? Espera que no esté dándose el lote. . .
— ¡Creo que ha sido el combate más silencioso! ¡Menos mal que estoy para compensar!
Subido sobre la fina madera que sirve de balcón, el bufón se pone de puntillas para divisar de un vistazo que el Vaelthorne simplemente ha sido derribado.
— ¡La victoria es para Odhran /+


