
ALT IKEA ha conseguido que un mueble sea un artefacto que simplemente funciona. Es como cuando te conformas con una relación que no va a ningún lado. ¿Qué diferencia hay entre democratizar el diseño y empobrecerlo? ZARA lo sabe. Esta semana presentó la colección con Galliano. Adolf Loos escribió *Ornamento y delito* en 1908. Proclamaba que la ornamentación era una enfermedad cultural que encarecía los objetos, alejándolos de la modernidad. En aquel contexto tenía razón. El problema surge cuando lo perpetúas. Confundió lo superfluo con lo inútil. El adorno no es necesariamente un exceso. Puede ser oficio, memoria, identidad, humor. La Cesta, de Miguel Milá, no es simplemente una lámpara. Tiene un asa. Se puede agarrar y llevar a ese rincón del salón, o al dormitorio de tu hija porque tiene miedo a la oscuridad. De repente, ese objeto es un miembro más de la familia. El matterialismo es el capitalismo bien hecho. Nace de la matteria, la partícula que une lo material con lo espiritual.




































