A la gente suelen gustarles, jugar con ellas es terapéutico y desestresarte... según parece.
Él lo hace cuando se aburre.
— No es lo más sensato, pero uno aquí intenta ser "amigo y vecino", o lo que sea —. Hizo un gesto con la mano, no podía importarle menos.
— Ah, sí, "eso" —. Imitó su hacer, captándolo al instante. — Me atrevo a decir que es también la razón por la que has quedado empapado. >
< Estaba algo desorientado —. Encima como el adverso iba con ropas de civil... Pues bueno.
Palmer alzó una ceja. — ¿Lo de "alien" lo dices por mí? — Y con ello soltó un amago de risa por la nariz. — No soy un alien, solo tengo un traje gracioso —. Y un hogar aún más... >
— No pareces muy convencido, pero te tomo la palabra —.
Keenan miró un instante al cielo, y tras ello, al adverso.
— Mira, no soy un psicólogo —. Empezó. — Y mi vida no es ejemplar, pero ya que voy a estar asándome en este traje, te puedo ayudar a ordenar las ideas. Créeme >
¿Un alien? ¿En serio? Ya era el mote que le faltaba. Anda, que no se vaya tan lejos.
— Y gracias a eso tienen un sistema inmune, más o menos —. Miraba detenidamente al adverso, él también solía ser serio, pero parecía que le superaba con creces.
— No es para tanto, hombre —.
— Probablemente Urano estaría más acertado, pero bueno —. Se encogió un poco de hombros. — De una cúpula bajo el mar; es una historia larga —.
Keenan se cruzó de brazos y alzó una ceja.
— He visto a niños beber de esa fuente como si fuera Coca-Cola, estarás bien —.














