Aunque estaba acostumbrada a las escenas del crimen, el corazón de Madeleine siempre se contraía al enfrentarse a ellas. Ahora solo veía fragmentos: fotografías dispersas sobre un escritorio, restos desordenados de lo que alguna vez había sido la vida de una (c)
(c) persona.
"Me llamaron porque hay una desaparecida, ¿verdad?"
Recogió las fotos con cuidado y las devolvió a la carpeta antes de cerrarla suavemente.
"Voy a necesitar a alguien que conozca el caso de primera mano."
@xUnbroken__
"Con eso."
Se acercó más de la cuenta y apoyó la botella contra los labios del detective. La leche se derramó enseguida; Madeleine incluso sintió celos de ella por un instante. ¡También quería estar en los labios de Aiden!
"La primera prueba es gratis. La segunda tiene costo."
"¿Todo esto? ¿Ordenar este lugar?"
Aquello que hablaba desde el interior de Madeleine pareció contener una risa.
"No estoy hecha para limpiar. La gente acude a mí cuando necesita ayuda. Normalmente vienen a pedir favores.
Por primera vez, alzó la mirada. Sus ojos ya no (c)
(c) cómo debía habitarlo.
"Los mortales suelen decir cosas como: ‹Lilithae, por favor, ayúdame›. Aveces desean tonterías. Que sus esposos vuelvan a amarlos. Que alguien los mire con deseo. Otras veces quieren cosas más útiles. Como conocer lo último que vieron los ojos de (c)













