Oído en mi taxi: “Están enfermos de turbocapitalismo. La secta del dinero les ha licuado el cerebro”.
Dos amigas en mi taxi:
—Tranquila, que el taxista está a lo suyo y no se entera. Cuenta, cuenta…
—Pues eso, que paramos en una Repsol a llenar el depósito.
—¿Y lo llenó?
—Vaya que sí, tía. En el baño de minusválidos. Qué locura. Se me pusieron los ojos del revés como una Nancy.
Cómo iniciar una conversación interesante con usuarios de mi taxi en dos sencillos pasos:
1. Busco por la calle a una pareja más o menos de mi edad caminando de la mano o en actitud cariñosa.
2. Suelto de repente y en tono drama: “¡Hostias! ¡Mi mujer! ¡Y su jefe!”.
Si alguna vez encuentras mi taxi ocupado con las cuatro ventanillas bajadas no es por ahorrar en aire acondicionado, sino para disipar el fuerte olor a sudor que desprenden algunos (por suerte, pocos) usuarios. Y ya de paso, que se sientan aludidos.
Parece ser que el agobio como método de vida, llevar a los niños al cole, reuniones, dentista, compras, gym, fisio y audios de WhatsApp en mi taxi “Hija, no paro. Voy ahora a a recoger a Cosme al tenis, ¿qué tal fue la operación de Roque? ”, nos da a entender que sacrificio es sinónimo de éxito social.
Pensamiento en un semáforo de la calle Colón, Valencia: El mundo está roto. De hecho, lleva roto más o menos desde la muerte de Bowie pero estamos tan acostumbrados a caminar entre escombros que si caemos pensamos que la culpa es nuestra.
Dos en mi taxi:
—La principal diferencia entre tú y yo es que para mí todo el mundo es bueno mientras no se demuestre lo contrario. Y para ti es justo al revés. No sé qué te ha hecho la vida o las redes, pero desprendes odio, macho.
—Tengo ojos, nada más.
—No son ojos. Son mirillas telescópicas. Y todo lo que ves pasa antes por el filtro de tus prejuicios.
Dilema ético en mi taxi:
Algunos usuarios, sobre todo extranjeros, toman asiento a mi lado y activan su Google Maps para auditar el trayecto. El caso es que, a menudo, su navegador da unos rodeos del carajo (7 kms más para ahorrarse 2 minutos) o no tiene en cuenta que los taxis pueden circular por calles restringidas para el resto. Pero si no le hago caso y tiro de lógica (el camino más corto) el usuario se mosquea porque cree que le estoy engañando.
Oído en mi taxi: “La esperanza de vida en EEUU es de 79 años. Y en España de 84. Son CINCO años más. CINCO. Poco se habla de esto”.
Las chicas que en verano llevan shorts y botas de cowboy hasta la rodilla matchean con los chicos que en invierno llevan pantalones skinny y los tobillos al aire.
Daniel Díaz retweeted
Anoche, trayectos que habitualmente no superan los 10 euros costaban casi 100 en VTC ante el incremento de la demanda por la final del Mundial de Fútbol.
Por eso es tan importante el sector del taxi, con sus precios regulados y libres de este tipo de indecencias.
Recordemos que Miley no acudió al estadio por superstición.
España 1
Magufos 0
#MundialDelFútbol2026



