Ahora sí es momento de dejar esta cuenta inactiva. Pueden encontrarme en @suavedalia :]
#INTINYADEH ini tuh ceritanya rp spanyol yang sus pacar dia tuh satu owner sama sahabat si pacar. jadi pacarnya yg deact ini suka bilang kalau Viviane itu sahabat si Khairos, kenapa op ngira gitu? karena dari notifikasi, akun roblox, kek gitu tuh kek dipegang barengan gitu
Tal vez algunas personas lo sepan y otras no, pero hasta hace poco mantenía una relación con @cruelmoral y @verciente, quien posteriormente desactivó sus cuentas. Fue un vínculo que se extendió durante varios meses y que llegó a ser sumamente intenso; tanto así que, con el tiempo, terminamos cruzando la línea del rol hasta convertirnos en pareja también fuera de.
Fue una relación turbulenta, aunque, dentro de ciertos límites, podría describirse como una relación marcada por discusiones, desencuentros e innumerables idas y vueltas. Sin embargo, durante todo ese tiempo hubo una incógnita que nunca terminó de desaparecer; una pequeña espina que permaneció presente y que, precisamente, llegó a convertirse en motivo de una de tantas discusiones entre nosotros.
A finales de junio comenzaron a surgir ciertas sospechas respecto a que Khaìros y Vivienne (@/sagrevio) podían ser, en realidad, la misma persona. No fue una idea que surgiera únicamente de mí. Algunas conductas y situaciones que comenzaron a resultar extrañas también fueron percibidas por personas de mi círculo cercano, quienes convivían prácticamente a diario con Khaìros, pues manteníamos aquella dinámica desde el momento en que yo misma se los presenté. Cabe mencionar que, de acuerdo con lo que ambos sostenían, eran mejores amigos.
Al principio no fue más que una sospecha. Una posibilidad que, incluso, yo misma intentaba descartar. Sin embargo, con el paso del tiempo, mis mejores amigas comenzaron a manifestarme la misma inquietud y, por primera vez, pensé que quizá no estaba imaginando cosas donde no las había. Demasiadas coincidencias: la ubicación —tanto el país como la ciudad—, la manera de editar sus publicaciones, el hecho de que ambos utilizaran iPhone, determinadas formas de expresarse y ciertos patrones en su manera de hablar. Por separado, cada elemento podía atribuirse a una simple casualidad. Juntos, sin embargo, comenzaron a resultarme difíciles de ignorar.
La primera sospecha realmente significativa surgió cuando Khaìros comenzó a insistir de manera excesiva en que quería presentarle a una de mis mejores amigas a Vivienne. La insistencia llegó a tal punto que ella finalmente accedió y comenzó a conversar con ella directamente. Fue precisamente a través de esas conversaciones que comenzaron a hacerse evidentes muchas más similitudes. Mi amiga también manifestó su preocupación y, llegado ese punto, sentí que ya no podía continuar ignorando la duda. Decidimos entonces pensar en alguna manera de comprobarlo, ya fuera para confirmar nuestras sospechas o, al contrario, para demostrar que estábamos equivocadas.
Hasta ese momento yo seguía aferrándome a la posibilidad de que todo aquello no fuera más que una coincidencia o un delirio colectivo entre nosotras. Pero necesitaba despejar la duda.
Un día, mientras mi amiga conversaba con Vivienne y yo me encontraba simultáneamente en llamada con Khaìros, decidimos hacer una prueba. Ella envió una cantidad específica de mensajes a Vivienne y me pidió que permaneciera atenta a cualquier notificación que pudiera recibir Khaìros o a cualquier reacción que pudiera tener mientras hablábamos. Segundos después, entró en el teléfono de Khaìros exactamente la misma cantidad de notificaciones correspondientes a los mensajes que mi amiga acababa de enviarle a Vivienne.
Para mí, ese fue el momento en el que la sospecha dejó de sentirse como una simple coincidencia. Algo dentro de mí me decía que ambas cuentas pertenecían a la misma persona. Decidí entonces enfrentarlo directamente. Le expuse lo que habíamos observado, incluyendo el episodio de las notificaciones y todas las similitudes que, hasta ese momento, habíamos considerado demasiado numerosas para seguir atribuyéndolas únicamente al azar.
Tal vez algunas personas lo sepan y otras no, pero hasta hace poco mantenía una relación con @cruelmoral y @verciente, quien posteriormente desactivó sus cuentas. Fue un vínculo que se extendió durante varios meses y que llegó a ser sumamente intenso; tanto así que, con el tiempo, terminamos cruzando la línea del rol hasta convertirnos en pareja también fuera de.
Fue una relación turbulenta, aunque, dentro de ciertos límites, podría describirse como una relación marcada por discusiones, desencuentros e innumerables idas y vueltas. Sin embargo, durante todo ese tiempo hubo una incógnita que nunca terminó de desaparecer; una pequeña espina que permaneció presente y que, precisamente, llegó a convertirse en motivo de una de tantas discusiones entre nosotros.
A finales de junio comenzaron a surgir ciertas sospechas respecto a que Khaìros y Vivienne (@/sagrevio) podían ser, en realidad, la misma persona. No fue una idea que surgiera únicamente de mí. Algunas conductas y situaciones que comenzaron a resultar extrañas también fueron percibidas por personas de mi círculo cercano, quienes convivían prácticamente a diario con Khaìros, pues manteníamos aquella dinámica desde el momento en que yo misma se los presenté. Cabe mencionar que, de acuerdo con lo que ambos sostenían, eran mejores amigos.
Al principio no fue más que una sospecha. Una posibilidad que, incluso, yo misma intentaba descartar. Sin embargo, con el paso del tiempo, mis mejores amigas comenzaron a manifestarme la misma inquietud y, por primera vez, pensé que quizá no estaba imaginando cosas donde no las había. Demasiadas coincidencias: la ubicación —tanto el país como la ciudad—, la manera de editar sus publicaciones, el hecho de que ambos utilizaran iPhone, determinadas formas de expresarse y ciertos patrones en su manera de hablar. Por separado, cada elemento podía atribuirse a una simple casualidad. Juntos, sin embargo, comenzaron a resultarme difíciles de ignorar.
La primera sospecha realmente significativa surgió cuando Khaìros comenzó a insistir de manera excesiva en que quería presentarle a una de mis mejores amigas a Vivienne. La insistencia llegó a tal punto que ella finalmente accedió y comenzó a conversar con ella directamente. Fue precisamente a través de esas conversaciones que comenzaron a hacerse evidentes muchas más similitudes. Mi amiga también manifestó su preocupación y, llegado ese punto, sentí que ya no podía continuar ignorando la duda. Decidimos entonces pensar en alguna manera de comprobarlo, ya fuera para confirmar nuestras sospechas o, al contrario, para demostrar que estábamos equivocadas.
Hasta ese momento yo seguía aferrándome a la posibilidad de que todo aquello no fuera más que una coincidencia o un delirio colectivo entre nosotras. Pero necesitaba despejar la duda.
Un día, mientras mi amiga conversaba con Vivienne y yo me encontraba simultáneamente en llamada con Khaìros, decidimos hacer una prueba. Ella envió una cantidad específica de mensajes a Vivienne y me pidió que permaneciera atenta a cualquier notificación que pudiera recibir Khaìros o a cualquier reacción que pudiera tener mientras hablábamos. Segundos después, entró en el teléfono de Khaìros exactamente la misma cantidad de notificaciones correspondientes a los mensajes que mi amiga acababa de enviarle a Vivienne.
Para mí, ese fue el momento en el que la sospecha dejó de sentirse como una simple coincidencia. Algo dentro de mí me decía que ambas cuentas pertenecían a la misma persona. Decidí entonces enfrentarlo directamente. Le expuse lo que habíamos observado, incluyendo el episodio de las notificaciones y todas las similitudes que, hasta ese momento, habíamos considerado demasiado numerosas para seguir atribuyéndolas únicamente al azar.
No me queda más que agradecer profundamente a todas las personas que han mostrado su apoyo. Durante mucho tiempo permití que alguien me hiciera cuestionarme a mí misma, hasta llegar a sentirme como la peor persona del mundo. Hoy, con un poco más de claridad, comprendo que no merecía vivir dentro de ese círculo vicioso de culpa, dolor y confusión. Solo deseo que nadie más tenga que atravesar algo similar. Por mi parte, me quedo con la tranquilidad de haber encontrado finalmente la fuerza para salir de ahí y empezar a recuperar la paz que había perdido.
Su reacción, lejos de aclarar la situación, fue explosiva. Negó que existiera alguna relación entre ambas cuentas y se negó a admitir cualquier posibilidad de que fueran la misma persona. Llegó incluso a proponer hacer un Space junto con mi mejor amiga y llevar consigo a la supuesta Vivienne, de manera que ambas pudieran hablar simultáneamente y, con ello, demostrar que se trataba de dos personas diferentes.
La situación terminó llevándose hasta un punto en el que me hizo sentir culpable por haber puesto en duda su palabra. Hubo un fuerte componente de victimización y terminé sintiendo que yo había sido quien había provocado el conflicto por desconfiar de él.
En ese momento, me convencí de que quizá estaba equivocada. Pensé que había actuado mal, que había llevado demasiado lejos una sospecha infundada y que, finalmente, había sido yo quien había terminado arruinando nuestra relación.
En medio de mi desesperación por reparar algo que creía haber destruido, mi hermana intervino como mediadora y abogó por nosotros para que pudiéramos retomar la relación. El tema quedó relativamente relegado desde entonces, pero nunca desapareció por completo. La duda permaneció en algún rincón de mí.
La relación continuó avanzando, con sus respectivas idas y vueltas, discusiones y reconciliaciones, dentro de la dinámica inestable que ya nos caracterizaba. Y, de una manera u otra, Vivienne siempre terminaba apareciendo como un tema de conversación.
Khaìros me contaba constantemente cosas acerca de su supuesta amistad con ella. Llegó a decirme que Vivienne le había enviado dulces, que incluso se conocían personalmente y que existía una amistad que, por la cantidad de detalles que compartía conmigo, parecía hacer imposible que ambos fueran la misma persona. Durante un tiempo, pensé que quizá finalmente había una explicación sencilla para todo aquello y que la duda podía quedar atrás.
Fue entonces cuando Vivienne comenzó, simultáneamente, una relación con una persona que ha preferido mantenerse en el anonimato. Para ese momento, dicha persona tenía vínculos con personas pertenecientes a mi pasado, por lo que su aparición tampoco me resultaba particularmente agradable. Y, sin saberlo todavía, aquella situación sería apenas el comienzo de una serie de acontecimientos que volverían a poner sobre la mesa una duda que yo nunca había conseguido apagar por completo.
Una vez que tuve acceso a esta información, nuestra amistad en común creó un grupo entre las tres y comenzamos a hablar de manera mucho más extensa sobre todo lo sucedido. Como Marcel y Vivienne habían comenzado a hablar también mediante llamadas, su interacción había empezado a trascender el ámbito del fake. Esto permitió que aparecieran todavía más elementos que podían ser contrastados.
El mismo Instagram de due, las mismas mascotas, la misma historia familiar y otros detalles que fuimos compartiendo entre nosotras. Cada nueva pieza parecía encajar con la anterior y reforzaba una conclusión que, después de todo lo que habíamos encontrado, nos parecía cada vez más evidente: Khaìros y Vivienne eran la misma persona.
Tanto Marcel como yo decidimos confrontarla individualmente. Su respuesta fue negar los hechos, incluso frente a la información y las coincidencias que ya habíamos podido reunir.
Al encontrarme frente a toda esta situación, recordé entonces a la expareja de Vivienne que había mencionado anteriormente. Por todo lo que Khaìros me había contado durante nuestra relación, tuve razones para pensar que algo similar podía haber ocurrido con ella, así que consideré necesario hablar directamente con esa persona.
A través de una tercera persona conseguí comunicarme con ella. Le expliqué la situación y, nuevamente, comenzaron a aparecer coincidencias que resultaban difíciles de ignorar: el mismo Instagram, la misma historia familiar, las mismas mascotas y otros elementos que coincidían con aquello que ya habíamos encontrado.
Incluso descubrimos que había mantenido una relación formal en due durante el mismo periodo en el que mantenía una relación conmigo.
No sé cómo fue posible sostener durante tanto tiempo tantas historias paralelas, tantas versiones y tantas identidades sin que las personas involucradas pudiéramos darnos cuenta. Mucho menos comprendo cómo consiguió hacerme cuestionar mi propia percepción durante tanto tiempo, cuando aquello que me generaba dudas aparentemente siempre había estado frente a mí. Y aquí ella misma interactuando consigo misma. Para pensar está enferma mental.
Y ahora llegamos hasta hace aproximadamente una semana.
En ese momento volví a confrontarla respecto de todas las inconsistencias que habían permanecido en mi cabeza durante meses. Su reacción fue, nuevamente, explotar y terminar nuestra relación bajo el argumento de que yo no confiaba en ella. Aseguró que se encontraba trabajando y que aquella cuenta era utilizada por su mejor amiga.
Aquí considero importante recuperar un detalle que omití anteriormente: según lo que Khaìros me había explicado durante nuestra relación, ella supuestamente compartía tanto su cuenta de Roblox como la de Plato con Vivienne. Las explicaciones respecto a esto también fueron cambiando con el tiempo: en ocasiones decía que Vivienne compartía sus cuentas porque le daba vergüenza no tener un perfil estético; en otras, que ambas se compartían las contraseñas; y en otras, que habían invertido dinero juntas en dichas cuentas.
Después de aquella última ruptura nos bloqueamos de todas partes. Yo decidí volver a activarme en fake como una forma de distraerme y sobrellevar el momento, porque fue una ruptura particularmente difícil para mí. A esto se sumaban las palabras tan duras que había recibido de su parte y el hecho de que, paralelamente, estaba atravesando una situación complicada en due que ella conocía perfectamente.
Y entonces llegamos al día de ayer.
A pesar de todo lo ocurrido, aquella espina nunca desapareció. Seguía teniendo presente la cantidad de detalles extremadamente específicos que Khaìros me había contado durante meses sobre Vivienne, las coincidencias que había intentado ignorar y aquellas situaciones extrañas en las que, de manera recurrente, cuando una de las cuentas aparecía conectada, la otra desaparecía.
Fue entonces cuando me percaté de que una amistad en común se encontraba en un Space con Marcel, quien en ese momento mantenía una relación con Vivienne. Tuve nuevamente esa sensación de que necesitaba despejar la duda de una vez por todas.
Después de explicarle la situación, nuestra amistad en común habló con Marcel y le pidió ayuda para determinar si, después de todo este tiempo, yo había estado equivocada o si aquella sospecha que llevaba meses intentando enterrar tenía algún fundamento.
Fue así como Marcel nos hizo llegar un audio.
No necesité más que unos segundos para reconocer aquella voz. Había pasado suficientes meses hablando con ella prácticamente todos los días y durante horas en llamada como para reconocerla. Para mí no había lugar a dudas: era la misma voz. (Adjunto su cuenta de plato y roblox)
Esperen el resumen de cómo nos engañó esta tarde.
¿Por qué deberías estresarte? ¿Porque descubrí que seguías buscando a tu ex cuando me jurabas que no la querías cerca? ¿Porque eres multivida y todo este tiempo has estado tras la supuesta vida y relación de tu "mejor amigo"? ¿Porque salió a la luz que —por si no bastaba— estabas con dos dues al mismo tiempo, aparte de tirarle indirectas a la mía? No te estreses, normal.



















