“Cuando consiga uno que pague igual de bien, lo pensaré”.
Una burla nacida del alma, el trabajo era una miseria, pero el sueldo tenía buenos aguinaldos por las molestias.
Tengo que entregarle unas carpetas al señor Crouch, antes de que me mate por, al parecer, no recordarle que se los trajera de su casa.
¿Este asiento está ocupado? —— Su voz era dulce y descarada, inclinando su cuello, calculando el ángulo exacto para que la luz favoreciera la curva de su mejilla, sus labios dibujaban una sonrisa que parecía tímida, pero era todo menos eso. —— ¿Puedo sentarme contigo?
No es que necesitara su permiso, la ausencia de 𝒄𝒊𝒆𝒓𝒕𝒂 𝒅𝒂𝒎𝒂 siempre le dejaba una sensación de derecho tácito, como si el universo le otorgara carta blanca para hacer lo que quisiera.
Así que lo hizo. Se deslizó en la silla con una gracia ensayada, cruzando las
piernas con estudiada naturalidad, su codo encontró la mesa, su barbilla descansó apenas en su mano y sus ojos se fijaron en él con una intensidad que bordeaba lo obsesivo.
( @omeninteritus )
¿Debería hacerte una reverencia? Oh, gran y generoso Barty, salvador de la aburrida vida adulta. —— Su risa es más ruidosa, una carcajada burlona y desordenada. —— Aunque debo recordarte no hacerlo amenudo, no quiero que tengas problemas con tu papá.









