El portero, de Luciano Dambrine, vino con una "sobrecubierta" y un texto escrito por @hconvertini. Pero el libro original, por debajo, tiene otro texto y la firma del autor fue tachada.
Para colmo, Convertini cuenta que su texto no fue el publicado. Los misterios se multiplican.
Lo compré, lo leí (lo disfruté) y ya ocupa su lugar en la biblioteca. Si lo abrís, todavía tiene olor a libro nuevo.


























