Arquitecto UNAB Magister arquitectura sustentable. @nge3d_arq @ngearquitectura / BIM-VIZ LESS IS MORE
Chile - ACAB
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Arquitectura 100% desde chile...
@ngearquitectura es parte de colectivo G21, donde profesionales de distintas áreas de la arquitectura, el diseño, la construcción, el arte y la investigación colaboran y comparten experiencias en busca de procesos únicos.
garin.cl
Cago #cerimedo y este antro lleno de bots y políticos chantas amplificados por esas granjas desaparecieron. Desaparecieron las cuentas que amplificaban las estupideces del inútil en inculto del @PresidenteKast y el séquito de idiotas que les consiguieron cargos manipulando todo.
Ojo con los productos @NestleCL
Parece que vienen con proteína extra de hongos?, por suerte hoy mire antes de comer, la wea asquerosa hasta me saludó. Y obvio que por reclamos en la página ni responden.
Hay que reconocer al gobierno del niño/viejo mimado del not @PresidenteKast que lo único que funciona y coordinan bien son sus bots y trolls, saltan rapidito a masificar la minuta de "es mentira de los zurditos y blablabla", incluso con documentos que contradicen dicha minuta.🤡
Ya bastaaaaa!!!
Ni un día sin @marasedini por la shushia
Falto el "chupalo karol Kast"
CC @PresidenteKast
José Antonio Kast @PresidenteKast a ver bloqueame este ahora.
Prendo la TV, justo en @TVN y me asusté al creer que era cadena nacional del @PresidenteKast @joseantoniokast con @marasedini explicando medidas varias. Y que, a petición de Israel, partíamos pa irán por el Cosplay de todo el gabinete de fanáticos.
@GobiernodeChile vibes...
Talca saaapppbeeeee de récord!!
Este sería imposible sin el gran aporte y apoyo de @joseantoniokast y los inútiles del @GobiernodeChile 👏👏👏👏👏👏
Niko Garin Edwards retweeted
ANATOMÍA DE UN RELATO CATASTROFISTA
En finanzas públicas, confundir saldo con flujo no es un error menor; es una manipulación. La idea de que “el Estado se quedó sin plata” instala en la opinión pública una imagen doméstica: una alcancía que se rompe y queda vacía. Pero un país no es un hogar, y la caja fiscal no es un recipiente estático. Es, por definición, un sistema de flujos continuos.
El Estado recauda todos los meses. Con desfases, pero de manera permanente. El IVA —que por sí solo representa cerca del 9% del PIB anual, equivalente al 38% del gasto del Estado— ingresa de forma sistemática. Es decir, aproximadamente un 0,8% del PIB fluye mensualmente sólo por ese concepto. A ello se suman impuestos a la renta, tributos específicos, comercio exterior, royalty minero y los ingresos derivados de la balanza comercial, muchos con rezagos temporales, o sea, mientras se ejecuta el gasto, siguen entrando recursos generados en períodos anteriores.
Por tanto, sostener que “no hay caja” no resiste análisis. Siempre hay flujo, hay recaudación en tránsito. Siempre hay ingresos devengándose.
Respecto al MEPCO, no es una alcancía, sino un mecanismo de estabilización intertemporal. Confundir un instrumento de suavización de precios con disponibilidad total de recursos fiscales es, en el mejor de los casos, ignorancia; en el peor, una narrativa malintencionada.
Y ahí aparece la falacia mayor: que el Estado estaría en quiebra. Se ha llegado incluso a afirmar, desde el entorno político de Kast, que Chile enfrenta una suerte de insolvencia fiscal. Eso no sólo es incorrecto; es técnicamente insostenible. Un Estado con capacidad de recaudar, acceso a financiamiento, deuda controlada y credibilidad internacional, no está quebrado. Equiparar la contabilidad pública con la quiebra de una empresa es una simplificación burda que desinforma.
Miremos los datos estructurales. Chile destina menos del 25% del PIB al gasto público, frente a un promedio OCDE superior al 42%. No es una diferencia marginal, es una brecha estructural. En empleo público, el país alcanza apenas un 9,5% de la fuerza laboral, prácticamente la mitad del promedio OCDE. Es decir, no sólo el Estado chileno no es grande: es objetivamente pequeño y, en múltiples áreas, subdotado.
En materia fiscal, el déficit efectivo —entre 2,8% y 3,6% del PIB— es inferior al promedio de economías comparables. La deuda pública, cercana al 41% del PIB, se mantiene en rangos prudentes para un país emergente. A ello se suma un elemento clave: Chile exhibe uno de los menores riesgos país de la región, reflejo de su estabilidad macroeconómica y disciplina fiscal. La inflación está controlada, la pobreza es baja en términos regionales y la moneda mantiene estabilidad relativa.
¿Dónde está entonces la supuesta crisis?
No está en los datos. Está en el relato.
Se instala la noción de un Estado sobredimensionado, de gasto desbordado y de urgencia fiscal permanente. Pero esa narrativa no describe la realidad, sino justifica decisiones. Particularmente, ajustes que terminan trasladando el costo a la ciudadanía, mientras se promueven reducciones tributarias que benefician a los segmentos de mayores ingresos.
El punto es técnico, pero también político: cuando se construye la idea de escasez estructural, se habilita el recorte. Y cuando se recorta en un Estado pequeño, lo que se afecta no es la “grasa”, sino el músculo: salud, educación, seguridad y justicia.
Un país no se cae a pedazos por un déficit de 3% del PIB. Tampoco entra en emergencia por desfases de caja ni está en quiebra. Es el funcionamiento normal de las finanzas públicas.
Lo responsable no es amplificar consignas, sino entender el sistema. La caja fiscal no se vacía; circula. El Estado no desaparece; administra flujos. El debate serio se construye con evidencia, no con metáforas. Cuando la opinión reemplaza al conocimiento, emerge la desinformación. Y cuando esa desinformación guía decisiones, el costo lo paga la ciudadanía. @MisColumnas
🤖 Made with AI
Algún no bloqueado por el líder supremo @joseantoniokast le podría avisar que ya están los diseños de los nuevos billetes... Muy a tono con su visión país.
Niko Garin Edwards retweeted
Gobierno de Kast, la auditoría de los saqueadores
Durante estos días el gobierno ha inaugurado su nueva cruzada moral, auditar cada peso del Estado, revisar cada escritorio, cada ministerio, cada oficina pública. Una especie de épica contable destinada a convencernos de que el gran problema del país está escondido en un archivador del sector público.
La escena tiene algo de tragicómico.
No porque el Estado sea un templo de virtud, no lo es, sino porque esta súbita pasión por la pureza contable proviene precisamente de sectores políticos que jamás han mostrado el menor entusiasmo por examinar el origen de la riqueza privada en Chile.
Y la ironía se vuelve todavía más gruesa cuando uno mira quién está al mando de la billetera fiscal.
El ministro de Hacienda del gobierno de José Antonio Kast es el economista Jorge Quiroz, cuyo nombre aparece ligado a algunos de los episodios más escandalosos de colusión empresarial en la historia reciente del país. En el caso del cartel de los pollos, donde grandes compañías coordinaron producción y mercado durante años, el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia identificó el modelo económico diseñado por su consultora como parte de la arquitectura utilizada por las empresas para ordenar el reparto del negocio.
Nada menor, no hablamos de un comentarista externo, sino de alguien cuyo trabajo técnico terminó convertido en pieza central de uno de los mayores escándalos de manipulación de mercado en Chile.
De modo que el espectáculo tiene algo de farsa.
Porque mientras se nos invita a escudriñar el lápiz de un funcionario público, la historia económica del país sigue intacta, sin auditoría y sin memoria.
Ahí están las investigaciones del economista Hugo Fazio mostrando algo bastante más incómodo, la gran concentración de riqueza que hoy domina la economía chilena se construyó en buena medida a partir del gigantesco proceso de privatizaciones ocurrido durante la dictadura de Augusto Pinochet.
Fue entonces cuando empresas completas del patrimonio público cambiaron de manos.
No fue un simple ajuste administrativo, fue un traspaso masivo de riqueza colectiva hacia conglomerados privados que hoy dominan sectores completos de la economía. Familias como las de Andrónico Luksic, Anacleto Angelini, Eliodoro Matte o Julio Ponce Lerou no construyeron su poder económico en el vacío histórico, lo hicieron en medio de ese proceso.
Las consecuencias están a la vista.
Empresas que antes formaban parte del patrimonio público, electricidad, agua, telecomunicaciones, pasaron a manos privadas y hoy operan bajo una lógica de rentabilidad que termina trasladándose directamente al bolsillo de la población. Cada alza de tarifas en empresas como Aguas Andinas o en las antiguas distribuidoras eléctricas como Chilectra no es solo un ajuste de mercado, es una transferencia constante de ingresos desde los salarios hacia los balances de esos conglomerados.
El resultado ha sido doble.
Por un lado, el Estado perdió patrimonio productivo y fuentes de trabajo estratégicas. Por otro, la población terminó pagando servicios esenciales cada vez más caros, mientras el país retrocede en productividad y se debilita su base económica real.
Y luego nos preguntamos por qué el malestar social crece o por qué el debate público se reduce a discursos sobre seguridad, como si los problemas de la sociedad aparecieran de la nada.
La verdad es bastante más simple.
Mientras se nos invita a revisar el cajón de un ministerio, los grandes grupos económicos siguen acumulando riqueza a una velocidad notable. Incluso en los años en que se habla de crisis o estancamiento, sus fortunas no han dejado de crecer.
Por eso la discusión sobre auditorías tiene algo de distracción.
Porque la gran contabilidad pendiente de Chile no está en los escritorios del sector público.
Está en el gigantesco proceso de saqueo y transferencia de riqueza que convirtió bienes colectivos en negocios privados.
Y si realmente se quisiera empezar a corregir ese desequilibrio histórico, la discusión debería ser otra.
No la de revisar el lápiz de un funcionario.
Sino la de recuperar para la sociedad aquellas empresas estratégicas que nunca debieron dejar de pertenecer al país.
Porque mientras esa pregunta siga fuera del debate, todas estas cruzadas morales seguirán siendo lo que hoy parecen, simple contabilidad para la galería.
El Pepe dice que no va a usar la auditoría como excusa, pero a cada pregunta responde que verán con la auditoría, que depende de la auditoría, que la auditoría de la auditoria... Pfffffff al final depende de la auditoría, wena!!
Disfruten lo votado!!
Salir a hablar pestes y pintar a tu país como un fracaso y en emergencia generalizada, quebrado y en decadencia es de un patriotismo tan, pero tan elevado (al nivel de divinidad) que los simples mortales jamás lo entendemos... A años luz el líder supremo de la franja del larry
Así con la entrevista laboral de la @ximerincon
Y ahí sigues pegado a la pantalla 24/7... Un claro ejemplo de lo que posteas...
Sensación actual con @Starlink
Yapo tío elon Aga hargo!!!