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Lula le devuelve a América Latina la dignidad que Trump y sus gobernadores de provincias imperiales le habían quitado.
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Con profunda tristeza comunicamos el fallecimiento del artista francés, Thierry Defert, más conocido como Loro Coirón.
Lo despedimos con las imágenes de su última visita, en noviembre de 2024, a la Biblioteca Nacional, donde se encuentra un mural de su autoría.
Por favor, cómo hago para que se revise la zona señalada@chilquinta; sigue igual la situación
Replying to @Chilquinta
@Chilquinta se necesita revisión de los transformadores que surten energía en calle TUCAPEL de Playa Ancha Valparaíso; desde el día de la lluvia hay bajas de voltaje en hogares. Y no hay cómo comunicarse con ustedes. El robot no sirve
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Tomen nota cabros. Está wea es evidente, pero siempre vale la pena mantener fresca la memoria.
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El financiamiento para Prodemu desde Indap y Sernameg venía hace años de la Ley de Presupuestos. Eso no cambió cuando traspasamos el nombramiento de la presidencia de la fundación al @MinMujeryEG. Son temas diferentes, se puede revisar en los estatutos antes de dar cuñas falsas.
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Disculpen mi opinión de extrema izquierda, pero encuentro más importante que cabros pobres tengan computador para estudiar, que los evangélicos tengan templo
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Pdte @joseantoniokast
📌 Levante el secreto bancario será mejor
📌 Deje de descartarse conmigo y haga su pega.
📌 La pega q prometió en campaña: seguridad y control migratorio.
O quedó muy cansado después bajarle los impuestos a los más ricos?
Reforma de seguridad: "Jeannette Jara jamás habría presentado algo como esto" | 24horas: 24horas.cl/actualidad/nacion…
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El retorno del “reyecito” …
Y así, de un día para otro, se pone la corona de “reyecito” y pretende gobernar por decreto, recuperando atribuciones propias de tiempos que Chile conoce demasiado bien. Todo, por supuesto, bajo el pretexto de la seguridad.
El proyecto busca ampliar fuertemente las facultades presidenciales durante un estado de excepción, permitiendo restringir derechos y libertades, requisar bienes e intervenir comunicaciones, con controles del Congreso mucho más débiles durante un período prolongado.
Dice que es para cuidarnos. Pero mientras busca más poder para decidir y restringir libertades en nombre de la seguridad, ¿qué hace por quienes hoy necesitan protección urgente frente a las lluvias y aluviones en el norte?
El autoritarismo no siempre llega bombardeando palacios. A veces comienza normalizando la concentración del poder, debilitando los contrapesos democráticos y convenciendo a la ciudadanía de que renunciar a derechos y libertades es el precio inevitable de sentirse seguro.
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120 días prorrogables, es decir 240 días en que a sola voluntad del Presidente de la República, éste podrá detener, impedir reuniones, interceptar comunicaciones y requisar bienes. No se aviene con lo que entendemos por Democracia.👇🏽
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Humanidad
Me desperté vendado. Estaba desnudo, cubierto apenas con una frazada. Era el frío agosto de 1974 y estaba detenido en Londres 38.
Antes, los agentes de la DINA me habían colgado entre unos fierros, en el descanso de la escalera hacia el segundo piso de ese lugar de detención y tortura, en una posición que llamaban una suerte de “pau de arara”. Me había desmayado por el dolor y la posición en que permanecí durante un rato.
Los guardias me dijeron: “Trata de dormir. Mañana temprano, antes de que lleguen los jefes, te colgamos de nuevo”.
Y así fue. Cuando llegaron los jefes, nuevamente inconsciente, yo estaba en el mismo lugar donde me habían dejado.
Aquellos guardias, seguramente conscriptos, tuvieron un pequeño gesto de humanidad, a pesar del riesgo que probablemente corrían por hacerlo.
Semanas después, luego de haber pasado por otros lugares de detención y tortura, llegué a Cuatro Álamos. Allí había camarotes, podíamos estar sin vendas, había ducha y recibíamos comida una vez al día.
Uno de los guardias de la DINA compraba, con el dinero que lográbamos reunir, detergente que servía para todo: lavar la ropa interior, lavarnos el pelo y ducharnos. Con los cartones hacíamos tableros de ajedrez o damas; dibujábamos cartas de naipe y fabricábamos piezas de dominó. Para las mujeres además del detergente compraba medicamentos y toallas higiénicas.
Eso duró poco.
“El jefe Mauro”, Carlos Carrasco Matus, fue detenido por sus propios superiores de la DINA y llevado a Villa Grimaldi. Desde entonces permanece desaparecido. Hoy es uno más de los detenidos desaparecidos de nuestro país.
Su delito fue tener gestos de humanidad.
Más de cincuenta años después, ahora en democracia, el gobierno del Presidente Kast impulsa, en el marco de un proyecto presentado bajo el concepto de “seguridad”, atacan la salud, medidas destinadas a impedir la entrega de determinados medicamentos y vacunas financiados por el Estado durante el encarcelamiento de personas condenadas e incluso durante quince años después de cumplida la pena.
Horror de horrores.
No han entendido absolutamente nada.
Porque esa es, precisamente, la diferencia que una sociedad democrática debe marcar frente a quienes delinquen. Ellos son capaces de matar, robar, agredir, secuestrar o torturar a sus víctimas. Pueden actuar sin humanidad. Pero el Estado y la sociedad no pueden responder convirtiéndose en aquello que condenan.
La justicia debe perseguir los delitos, sancionar a los responsables y proteger a las víctimas. Con toda la fuerza de la ley. Pero nunca debe perder su humanidad.
No soy valiente, como algunos me han escrito, aunque agradezco profundamente que lo digan. Soy periodista y trato de hacer lo que he hecho durante toda mi vida: informar, contar y contribuir a formar opinión.
Sobreviví para contarlo.
Y también para recordar, más de cincuenta años después, algo que aprendí incluso en los lugares más oscuros: la humanidad se demuestra, sobre todo, cuando tenemos razones para negársela al otro y, aun así, decidimos conservarla.
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El corazón más obsceno de la megarreforma tiene nombre: reintegración tributaria.
Se regalan US$965 millones a 75 mil personas con ingresos promedio de $21 millones mensuales.
Un privilegio que nos devuelve a 1984, cuando esta norma fue creada en dictadura.
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Una verguenza. Siendo las 23:45, en Comisión de Medio Ambiente, la derecha aprobó construir un seguro privado con recursos de todas y todos los chilenos, pagándole a los privados cuando se les anula una Resolución de Calificación Ambiental. Torcieron los principios del Derecho Administrativo, crearon una presunción de falta de servicio del Estado, sin tener que probar nada, en beneficio del privado. Cambiaron 4 veces, improvisadamente, la redacción de una norma que no existe ni funciona en ninguna parte del mundo, como afirmó Quiroz. Descarados e irresponsables. Junto a @adeurresti y @ricardocelis presentamos reserva de constitucionalidad.
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CULTO AL MILLONARIO
Cuando el poder deja de disimular para quién gobierna.
“Estamos trabajando para usted…, pero sólo si usted pertenece al 1% más rico”.
Vivimos en la era de la noticia desechable. Todo dura exactamente lo mismo que tarda en aparecer el siguiente escándalo. Un portonazo reemplaza una colusión, un terremoto sepulta una corrupción y una pelea farandulera eclipsa una declaración presidencial indecente. La indignación hoy tiene fecha de vencimiento y la memoria colectiva parece administrada por un algoritmo: olvidar rápido para seguir consumiendo más rápido.
Ese mecanismo no es casual. Es la mejor defensa de quienes gobiernan entre privilegios y blindajes. Los corruptos y los obedientes del dinero saben perfectamente que el país amanece cada día con una nueva distracción. Confían en que la atención pública es una linterna nerviosa incapaz de quedarse quieta sobre una sola vergüenza demasiado tiempo.
Por eso no debiera pasar inadvertida la frase pronunciada ayer por el presidente Kast. Una frase que mañana ya habrá sido desplazada por otro titular, pero cuya gravedad merece permanecer bajo observación. Dijo que había que agradecerle al país por aquellas familias millonarias que “han podido salir adelante”. —Agradecerles—. Como si la acumulación obscena de riqueza fuese una obra de caridad nacional y no el resultado histórico de privilegios y una relación obscenamente ventajosa con el Estado.
No fue un desliz. Fue una brutal confesión.
Porque cuando un presidente habla con reverencia de los multimillonarios, no está haciendo una reflexión económica: está definiendo una subordinación ideológica. Está dejando claro quién merece protección y un cariñoso cuidado institucional. El mensaje fue brutalmente transparente: al rico no se le incomoda, al rico no se le regula demasiado, al rico no se le toca. Y si es extremadamente rico, entonces incluso merece gratitud pública.
La frase desnuda algo más profundo que una torpeza comunicacional. Revela genuflexión. Una inclinación servil frente al poder económico que ya ni siquiera intenta esconderse detrás del viejo relato meritocrático. Porque cuesta imaginar mayor obscenidad política que pedirles agradecimiento a quienes sobreviven con salarios mínimos hacia quienes concentran bancos, universidades, medios de comunicación, AFP, isapres y buena parte de la estructura productiva del país.
Y entonces todo comienza a encajar.
El llamado “Plan de reconstrucción” económica, empieza a parecer menos un proyecto para el país y más un servicio premium para los dueños de Chile. Rebaja de impuestos a grandes capitales. Subsidios a empresas que contraten trabajadores mientras más cerca del sueldo mínimo mejor. Reformulación de la ley de 40 horas y flexibilización de indemnizaciones por años de servicio. Es decir, alivio para arriba y precarización elegante para abajo.
Qué admirable eficiencia: transformar derechos laborales en obstáculos, y privilegios empresariales en necesidades patrióticas.
Después de semejante declaración presidencial, resulta difícil sostener siquiera la ficción de que este gobierno pretende gobernar para las mayorías. Más bien parece la administración de intereses de un grupo diminuto que posee prácticamente todo.
Y claro, tampoco parece tan descabellado pensar que esas mismas fortunas fueron las que financiaron e impulsaron el camino hacia La Moneda. Los mecenas del modelo hoy pasan discretamente el platillo. Y el gobierno responde con entusiasmo litúrgico.
Lo peligroso no es solo la frase. Lo peligroso es la naturalidad con la que fue dicha. Porque cuando el poder deja de ocultar para quién gobierna, es porque asume que ya no necesita convencer a nadie. Basta con administrar el ruido y esperar que mañana aparezca otra noticia para cubrir la anterior.
Por eso conviene no olvidar. Porque mientras el país discute el próximo escándalo efímero y pasajero, hay confesiones que explican toda una estructura de poder. Y esta, fue una de ellas.
@MisColumnas
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El Gobierno de Kast por fin dice cual es su Plan de Seguridad: el Plan del Gobierno de Boric🙄.
Parece chiste, pero es evidente que nunca tuvieron un plan propio. Prometieron resolver la crisis de seguridad, con orden y mano dura, pero ya sabemos que sólo eran slogan de campaña.
La verdadera prioridad de este Gobierno no es la seguridad de las familias chilenas, sino su agenda ideológica; amarrar un modelo económico por un cuarto de siglo, recortando gasto social y aumentando las ganancias de unos pocos.
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Oxímoron
Por Daniel Matamala
Los temas de la semana fueron, por supuesto, dos.
El martes, el cambio de gabinete más rápido de la historia: una nueva muestra de la capacidad del gobierno de emergencia para actuar con celeridad y decisión ante las emergencias que el mismo provoca.
Y el miércoles, la aprobación por la Cámara de Diputados del mayor recorte de impuestos de las últimas cuatro décadas: una medida que significa miles de millones de dólares menos para el Fisco y que, por lógica consecuencia, sin duda permitirá acabar el déficit fiscal.
Entre tanta noticia positiva para la patria, hay minucias que algunos insisten en destacar. Por ejemplo, el decreto 333 del Ministerio de Hacienda, revelado por The Clinic.
Este le quita al Ministerio de Salud el 2,4% de su financiamiento. Son $413 mil millones menos. El ajuste se centra en la Subsecretaría de Redes Asistenciales, a la que se le quita el 11% de sus recursos, destinados a la red de hospitales públicos.
Asuntos sin importancia. Pero nunca faltan los majaderos que insisten en reclamar por todo.
Alcaldes, médicos y expertos en salud, siempre viendo la mitad vacía del vaso, ponen el acento en que esto significa menos plata para los hospitales.
Dicen que son $3.182 millones menos para el Sótero del Río, que cubre, con problemas constantes de sobredemanda y seguridad, a una amplia población del sur de Santiago. Abundan en que habría $2.752 millones menos para el Salvador, $2.706 millones menos para el de Los Ángeles, y así con más de 80 hospitales de todo el país.
También, alertan, se cortan fondos para los programas de atención primaria de los servicios de salud, para Fonasa y para el programa de Atención Primaria de Salud (APS) Universal.
Afortunadamente, las autoridades han dado una explicación completa y suficiente a tales especulaciones malintencionadas.
“Nosotros vamos a pausar lo que estaba establecido para el 2026”, explicó el subsecretario de Redes Asistenciales. O sea, que este recorte en verdad no es un recorte. “Efectivamente, lo que hoy día no va a llegar como recurso, pero que no es un recorte, es una pausa respecto de recursos que estaban destinados al Ministerio de Salud”.
Los periodistas, molestosos e impertinentes, siguieron preguntando. Y le sonsacaron aún una última aclaración:
“Queremos proveer más servicios, mejores servicios, y estos ahorros son precisamente para eso”.
Detengámonos por un minuto en la lógica implacable, cartesiana, del discurso del Ministerio de Hacienda.
Ahora quitarle miles de millones de pesos a la salud pública “es precisamente para eso”. ¿Para qué? “Para proveer más servicios, mejores servicios”.
¡Aleluya! Hacienda ha descubierto la pólvora. Ha inventado un nuevo paradigma universal que pondrá fin a los problemas sociales: ahora, para proveer más y mejores servicios, no hay que invertir más, sino menos.
¿Queremos tener una población más sana? Simple: ¡gastemos menos en salud! ¿Un Chile más educado? Pues sencillo: menos plata para educación. ¿Un país más culto? Ya lo tenemos, gracias al 10% de recorte en Cultura, con “pausas respecto a los recursos” de museos, centros culturales y programas de fomento lector.
In your face, Noruega. Aprende, Finlandia. Hazte a un lado, Canadá. Toma nota, Corea. Roll over, Beethoven, Alemania.
Mientras todos esos losers mejoraron su red de protección social ampliando sus presupuestos públicos, invirtiendo más en salud y educación, dotando de más recursos a hospitales, colegios y centros culturales, nosotros, con la pillería del chileno, lo haremos al revés.
No todos entienden esta mirada innovadora. No faltan los majaderos que, presos de viejos paradigmas, atrapados en las antiguas convenciones, siguen temiendo que menos plata para hospitales y consultorios pueda ser una mala noticia.
Uno de ellos es el alcalde de Huechuraba, Maximiliano Luksic, quien pidió al gobierno “reflexionar sobre los recortes anunciados en Salud y las prioridades de Chile.👇🏼































