
ALT Tras una guardia triste, Bomberxs contra los Desahucios cobra todo su sentido. Desde hace años existen compas que han trabajado y se han expuesto para darle ética y sentido a nuestras intervenciones. Sin embargo parece no ser suficiente. Y nos llaman, todavía, para desahuciar a personas como Mariano, por una deuda forzada de 45 euros, de la casa donde ha vivido cincuenta años. Y caemos, él y nosotros, en las trampas de los grandes especuladores. Lo llaman "rescate" y nos piden descolgar a activistas para detenerles, pues se encuentran correctamente anclados, bien de salud, y sin peligro para sí mismos o terceros. Nos piden abrir puertas donde no hay ningún tipo de salvamento que realizar. Y proteger la posible caída de gente no se quiere tirar de ningún sitio. Pero sí, la protegemos con colchones, porque de hecho les pondrán en peligro al forzar el acceso a la vivienda. Reconocemos que, a veces, se unen a nuestra dotación el miedo a las represalias, el desconocimiento de los entresijos






















