Se llevó las manos a las caderas mientras escuchaba ese intento de ánimo, lo que le hizo soltar una risita por lo bajo.
—¿Sabes? Me encantaría verte intentándolo. A lo mejor se te da mejor que a mí y te cambio el puesto.
Bromeó antes de estirarse de nuevo.
—Huh, siento +
Se cruzó de brazos entornando un poco los ojos, aunque con una sonrisilla divertida.
—Ahora resulta que la deidad de la niebla es mi madre y no lo sabía.
Bromeó, aprovechando que se encontraban solos y no había ningún humano molestando cerca. Aunque al final suspiró +
Negó con ambas manos al escuchar su respuesta y acabó apoyando la espalda en la pared más cercana.
—No, sólo que deberías irte a descansar. Se hace tarde.
Bostezó entonces, estirándose un poco. Algo poco apropiado para un modelo, probablemente. Pero nadie le regañaría en ese +
Ah, pensaba que sólo él seguiría por la zona.
—La falta de sueño es malísima para la piel. ¿No te lo han dicho nunca?
—Claro que sí. Durmamos juntos. Aunque no puedes quejarte si... hay accidentes por la digestión. Puede oler... mal.
Se rascó la nuca con cierta timidez. Lo cierto era que sí le daba bastante vergüenza aquello.
—Tranquiiilo, tranquilo. Estoy bien.
Y, en un intento de que se calmara por completo, le dio un pequeño beso en la mejilla.
—Seguro que no me pasa nada. Ha sido muy poco. Mi estómago se quejará unos minutos y ya.
—Eso quiero... Además, quiero hacer más planes contigo. No salimos de la academia. Podríamos hacer algo.
No acabó de decir aquello porque no esperaba aquella reacción.
—¿Qué pasa?
Fue al ver que observaba la taza que cayó en la cuenta.
—¡Anda! —Se rió un poco, restando +
Saboreó aquella cucharada y se relamió tras tragar.
—Nhm~ Hacía mucho que no comía algo así.
Se rió suave por lo bajo y miró al semidrow.
—No quiero que nos tengamos que volver a separar. Me siento muy feliz contigo, Sho...
—Un poco, sí.
Pidió antes de soltar una pequeña risita.
—Tienes razón. Quizás por eso no me moleste repetir curso. Porque estoy contigo.
Murmuró antes de abrir un poco la boca, cerrando los ojos. Incluso bajó un poco las orejas en gesto relajado.
—Pues huele súper bien. A nostalgia.
Se acercó más al semidrow, quedando justo a su lado para abrazarle con cariño, pero sin molestar para que pudiera comer su pasta de galletas con leche.
—Aunque mi olor favorito a nostalgia eres tú, no nos vamos a engañar.
Huele toda la academia. De hecho, es su olfato el que le ha conducido hasta la cocina.
—Nhm~ ¿Qué estás liando?
Preguntó aproximándose al albino.
—Eso es ilógico. Si me quisieras, querrías ver mi cara de felicidad, ¿no?
Se rió por lo bajo sin apartarse del semidrow y se quedó pensativo.
—Nhm... Si yo ganara, a lo mejor te pediría que saliéramos a cenar fuera de la academia. Esa sería una de las peticiones.
—Oh, así que sólo es crueldad. Qué malo eres... ¿Me odias?
Preguntó fingiendo ofenderse, aunque le abrazó con cariño cuando se acercó a él de ese modo. Se sentía tan cómodo...


