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“Help your fellow humans thrive and survive, contribute your little bit to the universe before it swallows you up, and be happy with that. Lend a hand to others. Be strong for them, and it will make you stronger.”
From “The Obstacle is The Way”
Tremendo @woloski 😱😱😱😱😱
Nito Mestre y Joaco Burgos - "La Hija del Fletero" - Portal Sessions #8 youtu.be/6gW_cAEIa9Y?si=SFJr… vía @YouTube
los grandes bancos de US bloquean el uso de agentes. pero @belo_app tomó
la decisión contraria. busca convertirse en el 1er agentic bank de LATAM
como es canibalizarse? que es agentic banking?
@mbeaudroit vino a la premiere de @RadariaMedia y nos contó youtu.be/tTxp08hnQhw?si=s8FW…
para los amigos que vienen preguntando cuando sale el show con @mgonto y @DAarambillet
se recontra viene 👇
Hay demasiado ruido en internet, pero poca data que realmente sirva.
Así que nos juntamos a armar ALGO NUEVO.
Tu próximo programa favorito sobre Inteligencia Artificial y tendencias tech está en camino. 📡👀
No digas que no te avisamos. #RadarIA
Existe software malo y sistemas malos. El software y el sistema para pagar el estacionamiento de @AeropuertosAR no llegan a malos. Me parece gracioso pensar que alguien pudo diseñar algo así.
Les cuento cómo funciona:
1. Llegás al aeropuerto y te escanean la patente.
Pero eso no alcanza para abrir la barrera. Además tenés que bajar la ventanilla y presionar un botón en una pantalla táctil para que te imprima un ticket.
2. El ticket tiene un QR y un código de barras. Lo bueno viene de a pares.
Se supone que el proceso para pagar empieza escaneando el QR que está en la parte posterior.
3. El QR abre un chat de WhatsApp con un número y un mensaje prearmado:
“ADA, quiero pagar el estacionamiento de [...] a través de este chat”.
Uno podría preguntarse en este punto si todos los usuarios de un aeropuerto, incluidos turistas extranjeros, tienen WhatsApp, celular a mano, datos y batería. Pero sigamos.
4. ADA te dice que sí, que tiene que “pensar”, que aceptes los términos y condiciones y que compartas tu información de contacto (???).
Después de todo eso, finalmente te informa que necesita que saques una foto y le envíes, por WhatsApp, el código de barras que está en el frente del ticket que te dieron al ingresar.
Sí: escaneás un QR para abrir WhatsApp y mandar una foto del otro código del mismo ticket.
5. A veces, obviamente, ADA no puede leer el código de barras.
Entonces te pide que escribas a mano un número de 12 dígitos.
6. ADA vuelve a “pensar” y finalmente te manda un link de Mercado Pago junto con dos botones:
“Ya pagué”
“Necesito otro link”
Porque, naturalmente, después de pagar también tenés que avisarle al sistema que pagaste.
¿Webhook? ¿Polling? No. Botón “Ya pagué”.
Como detalle adicional: no hace falta tener una cuenta de Mercado Pago y se puede ingresar la tarjeta directamente en mercadopago.com. Pero quizá no todo el universo de pasajeros de un aeropuerto argentino sabe qué es Mercado Pago. Un detalle menor dentro de esta obra.
7. Pagás en la app o en la web de Mercado Pago.
Después tenés que volver a WhatsApp y tocar “Ya pagué”.
Lo juro.
8. Entonces el bot te manda cuatro mensajes nuevos: te agradece, promete enviarte la factura por email y te pide tu opinión sobre la EXPERIENCIA DE PAGO.
Si preferís no responder la encuesta, tenés que escribir “terminar encuesta”.
Aunque nunca la hayas empezado.
De todos esos mensajes, hay una sola cosa que ADA no te va a explicar: qué tenés que hacer para salir del aeropuerto.
¿Mostrar el ticket? ¿Escanearlo? ¿Guardar el QR? ¿Usar el código de barras?
Eso no parece importante.
9. Llegás en auto a la barrera de salida, sin saber qué hacer.
Una grabación te ordena algo parecido a “escanee su ticket”.
Y mientras estás tratando de entender dónde escanearlo, la barrera se abre sola porque el sistema leyó tu patente.
El ticket no hacía falta.
El que pensó este sistema odiaba a la humanidad.
O tal vez solamente a la gente que estaciona autos en aeropuertos.
Reflexión de anoche hablando con mi gran amigo @woloski: todo ser humano es creativo por naturaleza, pero en algún momento aprendemos a inhibirlo.
A los 4 años dibujás un oso violeta con alas y no te preguntás si está bien hecho, si alguien lo hizo antes, si sirve, si es ridículo o si podrías monetizarlo. De adulto empezás a evaluar todo antes de producir: "es una pavada", "no soy bueno dibujando", "ya existe", "¿para qué voy a perder tiempo?".
Cuando vivís principalmente en modo consumo, gran parte de la vida gira en torno a completar pequeñas carencias. Querés comprar algo, comer algo, scrollear un rato, viajar, tener tal objeto. Conseguís la recompensa, dura un rato, y enseguida aparece la siguiente carencia.
Crear funciona distinto. En vez de preguntarte "¿qué puede darme el universo ahora?", aparece otra pregunta: "¿qué puedo hacer yo con esto que tengo enfrente?". Un pedazo de madera, una hoja en blanco, una idea absurda, un problema técnico. De repente hacés algo que antes no estaba y ahora está acá, porque vos estuviste acá.
Capaz de eso se trata un poco: de volver a crear por crear, algo útil o inútil, sin pensar tanto si sirve, si da plata, si tiene sentido o si alguien ya lo hizo. Por ahí el mundo no necesita otro oso violeta con alas, pero vos sí necesitabas hacerlo 😆











