Vamos, amor. No me digas que te intimida una gatita como yo. ¿Acaso no tienes la suficiente valentía para acercarte a hablarme o intentar domarme? Aunque, siendo sincera, dudo que puedas hacerlo.
Me siento muy solita por estos lares, ¿nadie va a hacerle compañía a esta gatita? Porque, si siguen ignorándome, ¡voy a tener que portarme mal para llamar su atención!
𝑩onus: Ladrona de guante blanco, aficionada a las joyas y con un historial bastante cuestionable. Se mueve entre el mundo criminal y la alta sociedad, dejando más de un problema a su paso. Rara vez deja que alguien le diga qué hacer.