Le Monde estaba en quiebra técnica en 2010.
Hoy tiene cientos de miles de suscriptores.
En lugar de perseguir el algoritmo o convertirse en creador de contenido, se dedicó a hacer «periodismo clasicorro»: riguroso, con un paywall firme y una redacción blindada frente a la propiedad.
Sus lectores pagaron (pagan) por eso.
Lo cuenta Xavier Orri, editor y cofundador de Página Internacional, en el nuevo episodio de Folio.
Página lleva casi un año publicando en castellano lo mejor de la prensa mundial, el modelo que Courrier International lleva décadas haciendo en Francia e Italia y que, extrañamente, no existía en nuestro idioma.
Hablamos de por qué los medios han tratado a sus lectores como «usuarios» y «tráfico», «palabras horrorosas, muy de SaaS». De cómo la prensa afgana en el exilio cuenta lo que ningún corresponsal puede contar hoy desde dentro. Y de una anomalía muy española: Francia, Italia y Alemania tienen grandes revistas de actualidad en el quiosco. Nosotros, no.
¿Por qué?
Van aquí los primeros 50 segundos. La conversación completa, en los siguientes links:
▶️ YouTube: youtu.be/120UMmLeXh8?si=rBL8…
🎧 Spotify: open.spotify.com/episode/40N…
Folio, un podcast sobre edición impulsado por alighieria.com
Tertulia de nueva edición independiente: «Para montar una editorial hay que ser inconsciente»
En la industria del libro casi nadie tiene brand manager. Y, sin embargo, pocos sectores dependen tanto de la marca…
Hablamos de esto en el nuevo episodio de Folio con Àlex Ferreras (Deleste) y Xavi Barberà (Editorial Mapa), dos editoriales independientes nacidas en 2023.
Una publica ficción traducida desde los márgenes: Bosnia, Finlandia, Uganda, Nápoles; la otra, libros sobre asuntos «radicalmente contemporáneos». A continuación, algunas ideas:
1. Para fundar una editorial hace falta inconsciencia, temeridad y ambición. Hacerse sitio es cuestión de tiempo, pero entre lograrlo en uno o en diez años está la supervivencia.
2. Conviene tener un colchón. Una editorial pasa años invirtiendo en derechos y traducciones antes de recuperar el dinero. Pocos lo exponen en voz alta.
3. El libro es un producto, y decirlo no debería ser ningún tabú. En un mundo de clic y pantalla, proponer un objeto físico, bello y que hay que llevar hasta la mesa de una librería tiene algo de provocación.
4. La utilidad tampoco debería ser un tema prohibido. Un libro vale cuando te transforma; si te deja igual que al empezar, no ha movido nada.
5. No hay fórmula. El título del que menos esperaban, Los Kodokusha, sobre la soledad extrema en Japón, es hoy el más vendido de Mapa.
6. El traductor es mucho más que un traductor. También es prescriptor, conoce a fondo una tradición y a menudo es la fuente de recomendaciones más fiable. En Mapa, su nombre aparece en cubierta con el mismo cuerpo de letra que el del autor.
Episodio completo aquí:
▶️ YouTube: youtube.com/watch?v=CXFcXlhB…
🎧 Spotify: open.spotify.com/episode/7BA…
Folio es el videopodcast sobre la industria del libro, impulsado por alighieria.com
Dos Nobel seguidos para una editorial que cabe en una planta de oficinas
Anne Carson dejó New Directions en 1995 porque otra editorial podía pagarle más; la semana pasada, en cambio, ganó el Nobel de Literatura siendo autora de este mismo sello.
Lo contaba estos días @nytimes. Su editor, Declan Spring, nunca dejó de acercarse a ella; i.e., la acompañaba a conciertos de jazz cada vez que ella pasaba por Nueva York.
Su oportunidad llegó doce años más tarde.
Tras la muerte de su hermano, Carson imaginó un libro que era más un álbum de recuerdos que un volumen. Spring le ofreció lo que un gran grupo no podía darle: paciencia. El resultado fue Nox (2010), poema plegado como un acordeón y guardado en una caja. Desde entonces, ha publicado siete libros más con ellos.
Es el segundo Nobel seguido para la casa, tras László Krasznahorkai el año pasado.
En total van 14 Nobel en 90 años.
New Directions la fundó en 1936 un estudiante de Harvard, James Laughlin, después de que Ezra Pound le dijera que nunca sería buen poeta y que mejor se dedicara a algo útil. Su familia había hecho fortuna con el acero, pero él tenía fama de tacaño: pagaba sueldos bajos y retrasaba los derechos de autor cuando faltaba dinero. Cuando Carson estaba a punto de irse a Knopf, en lugar de hacerle una oferta, le escribía cartas coqueteando en latín y griego. «No entendía cuánto necesitaba ella el dinero», recuerda su editora, Barbara Epler. Al morir, Laughlin dejó dos fondos de 50.000 dólares: uno para mantener la editorial y otro para cerrarla ordenadamente si algún día quebraba. También dejó escrito que no se podía vender.
La editorial no puede competir en anticipos ni en marketing, pero tienen otras cosas. Cuando un autor pasa por la oficina, todos dejan lo que están haciendo. También compiten en olfato. Epler lo cuenta de la siguiente manera: «Como somos pequeños y no tenemos mucho dinero, tenemos que decidir quién es grande rápido, antes de que otros se den cuenta».
Krasznahorkai recuerda una noche a la salida de un acto en Brooklyn. Un joven se abrió paso entre la gente y él se preparó para firmarle un autógrafo. El chico pasó de largo y fue directo a Epler. Era fan de la editora.
Aquí la historia completa: nytimes.com/2026/10/09/books…
👀 CARSONMANÍA 👀
Si no has ido a la Frankfurt Buchmesse, igual uno se imaginaría que el anuncio del Nobel de Literatura se recibe como el Año Nuevo en Times Square, descorchando champán y con una multitud de editores venidos de todo el mundo fundiéndose en abrazo, jubilosos por el dulce e implacable cabalgar de la Weltliteratur: la realidad es que a mí me pilló comiendo con Ezequiel-Caja Negra con el móvil en modo avión, y no fue hasta que acabó el encuentro que me enteré de la alegre noticia del premio a la canadiense, a la que volveremos líneas más abajo, mientras todo el mundo seguía a la suya.
[…]
Vi a Carson el año pasado en un festival del cual ella era cabeza de cartel.
Tras más de tres horas de recitaciones de poetas de todo el mundo, graves y serios hasta la somnolencia rem n3 en su mayoría, Carson, la mayor de todos, salió al escenario del Palau de la Música con la energía de una animadora de piscinas y puso al público a corear palabras.
I say X, you say Y!, etcétera.
La canadiense, cuyos libros La belleza del marido y Eros el agridulce son educación sentimental de toda una generación de lectores, conoce como nadie las posibilidades de su personaje, sin renunciar a la profundidad de su ecléctica y cavernosa obra: cuanto más años cumple, más cool se vuelve (y estoy bastante seguro de que Carson tiene suficiente calle para que nada de esto haya sido una operación del azar).
Ahí está su bio («Anne Carson se gana la vida dando clases de griego», o algo así), sus outfits (da para ensayo de diez mil palabras su lenguaje de la moda), ¡los reels! (recordarán el vídeo aquel que se viralizó cuando le preguntaron que recomendara un libro reciente que hubiera leído en los National Book Awards), o su ultimísimo ensayo sobre Rosalía, publicado en London Review of Books hace apenas un mes (honestamente, una pieza bastante normalita como crónica literaria —lo más valioso de todo era el título: «On Rosalía, by Anne Carson»—, pero que supone una declaración de intenciones por otros muchos motivos).
*Texto completo en: folioeditorial.substack.com/…
El vídeo este de @JorgeGalindo y sus resultados zanja bastante, por no decir que casi para siempre ya, el asunto sobre el futuro de la IA en el territorio creativo, y casi que por extensión el futuro de algunas artes aplicadas.
Principalmente y desde su popularización, la IA venía siendo una herramienta de operaciones… con resultados creativos en la mayoría de casos muy decepcionantes (desde luego, y aún por ahora, en la escritura).
El vídeo es la constatación de que una persona orquestando bien distintas soluciones puede ser muuuuUUUUuucho más eficiente que un equipo creativo de diez o veinte personas.
(¿Cuánto habría costado esto vía agencia/ productora tradicional? ¿Tres, cinco; diez mil euros…? ¿Una semana? ¿Un mes? Lo que te quieras gastar, vaya.)
Desde Opus 5.5., el cambio merece ser tenido en consideración para los oficios creativos, sí…
…pero lo más importante de todo es que vuelve a poner en el centro el gran asunto de la inteligencia artificial: lo más importante de todo es la idea.
Siempre —siempre-siempre— la idea (humana; una vez más: por ahora).
*pd.: los más viejos del lugar recordarán cuando las redacciones de medios tuvieron que ponerse las pilas en el audiovisual (y a la larga tampoco pasó mucho, salvo una nueva reinvención del oficio más). Pues bien: estamos exactamente en las mismas.
Esto va en 1,2M de views aquí, pero para mí lo más impresionante es que un video de casi 8min con datos y cierta complejidad tenga 750k en Instagram y 500k en TikTok.
Lograr este tipo de video para mí habría sido 100% imposible sin IA. Como quiero que otra gente desbloquee este potencial también, y como me habéis preguntado, cuento el paso a paso.
Empecé a pensar en este video el sábado 3 de octubre por la mañana.
→ Fui a Claude Opus 5.5 Max effort (chat web) y le lancé la necesidad de "Vamos a hacer el video KILLER TOP DEFINITIVO SOBRE COMO RESOLVER Y COMO NO RESOLVER LA CRISIS DE VIVIENDA.
Te voy a dar un montón de background info, vale?
Y un poco ideas de guion"
[copy paste - luego había alrededor de 100 líneas más]
→ Seguido de eso puse una estructura narrativa bastante detallada que acabó siendo la que veis en el video: el paso a paso se lo di más o menos yo
→ También le adjunté 8-9 gráficos, la web de mi libro (tresmillonesdeviviendas.es), y le dije dónde encontrar otros datos (INE ECV, etc)
[Es decir, tenía claro lo que quería contar, por qué lo quería contar, y los elementos clave]
→ Le añadí "el video debe ser MUY visual y gráfico, pero utilizar datos. establece un par deideas de lenguaje común a todo el video: casas, filas, magnitudes, pero tb números y gráficos que ves evolucionar y dispararse. roboto mono y paleta de colores de mis gráficos habituales, pero go wild en términos de calidad y acabados de la visualización. sin voz.
primero dame guión y 2-3 fotogramas que te valide el rollito.
no debería durar más de... uf, 7-9min y si es menos mejor pero vamos eso."
→ El esqueleto de guión que me dio me gustó de primeras, básicamente porque le di yo la narrativa, creo. Lo desarrollé desde su estructura, lo hice mío en tono, etc. Esto fue poco rato: 7-9min con bullets previos se hace rápido si tienes claro lo que quieres decir. Pero es donde menos tiempo ahorra vs el pasado cuando te grabas tú los videos, porque sigue siendo tu texto y depende de que tengas claro lo que quieras decir y cómo decirlo. En este caso lo tenía muy claro así que fue rápido. [Inciso: hay ideas como "congerarlo todo" o la cadena fila → alquiler → venta que solo he fijado en el último mes en mi cabeza - y honestamente ya no recuerdo si vienen de interacciones anteriores con Claude/ChatGPT/Gemini o de mí. Son maneras de plasmar lo que quiero decir que me han aparecido en conferencias o artículos de prensa y que han cristalizado en esta pieza, pero también debato ideas con LLMs a la hora de plantear esas conferencias o artículos de prensa]. Si me grabo un video de un tema más exploratorio para mí, pues habría sido más lento. Donde la IA potencia+ahorra de verdad es en la parte visual.
→ Peeeero las primeras pruebas visuales, fatal (mirad las imágenes adjuntas). Ahí es donde tuvimos que iterar más.
→ Tras feedback por escrito que no funcionaba en varias pruebas, le di un moodboard en forma de capturas de videos, piezas, gráficos que me gustaban. Ahí ya me dio lo que veis en la última imagen.
→ Desde ahí le pedí que ajustara paleta de colores, le di algunos hexadecimales tal cual... y me devolvió el clip de 20seg de prueba.
→ Le insistí mucho en transiciones smooth y dinámicas, que la cosa rebotara suave, etc
→ En paralelo le pido que me valide todos los datos con verificación independiente externa (tengo un skill aparte para eso)
→ Ahí reviso y ya le di el go para el video. Primero horizontal, en baja resolución. Me lo da, sin voz, lo reviso, le digo que me modifique un par de cosas (no atribuía bien un gráfico a @borjandrinot y así) y con eso produce la versión de alta resolución + la versión en vertical.
[Aquí ya tengo video en 2 formatos para todo tipo de redes, pero aún sin sonido]
→ Cojo el guión, me lo llevo a @ElevenLabs. Ahí previamente he creado una versión sintética de mi voz con 2h+ de grabaciones mías de conferencias, etc en alta calidad (importante esto, con micro cerca o en solapa). Con una suscripción de 20e al mes me genera cientos de horas.
[La verdad es la parte que menos me convence. Hay gente que me ha dicho que no le suena a mí, otros han quedado totalmente engañados por la IA. A mí me crea sentimientos ambiguos. Mucho más que la imagen. Me gusta entonar y enunciar. No sé si lo seguiré usando. Pero ahorra tiempo y es costo-eficiente para un resultado excelente, eso seguro]
→ El mp3 se lo paso al chat de Claude y monta todo. No había anticipado yo que el audio podía ser más corto que el video, así que tuvo que recortarle 45seg al video montando las transiciones más rápido (era más sencillo que regenerar el audio o meterle pausas artificiales).
Aquí ya es domingo a mediodía. Me da los videos definitivos alrededor de las 14h. Y conforme me llegan, los voy subiendo. Los subtítulos ya me los genera cada plataforma, pero habría costado lo mismo (cero) pedir a Opus que los genere.
Lo hice todo a Max effort en 5.5 salvo cosas más tontas como "dame el txt del guión que ya hemos escrito" que pongo a esfuerzo bajo.
¿Tokens gastados? Empecé el finde en un 80% de consumo semanal de una suscripción Max (la de 200€ mes) y acabé bordeando el 100%. No es gratis pero me parece muy razonable.
36h total - con atención plena mía, alrededor de 4h. Diferencial, en este caso, que tenía claro lo que quería decir, los datos y la narrativa. No sé cómo sería con menos trabajo previo (un tema en el que no haya escrito un libro, vamos).
Javier Marías trabajaba por fax. Y una de las personas que llevaba esa correspondencia era una agente muy joven que hoy dirige una de las agencias más prestigiosas de la literatura en español.
En el nuevo episodio de Folio hablamos con María Lynch, de Casanovas & Lynch, sobre un oficio que muy poca gente ve: el de agente literario.
Hablamos de cómo se vendió 'El perfume' en los 80, con una máquina de escribir, un teléfono y ofertas que llegaban por télex. De por qué los editores que perdieron aquella subasta todavía se acuerdan. De 'Como agua para chocolate', la novela de una autora mexicana desconocida que vendió un millón de ejemplares en Estados Unidos sin que nadie lo viera venir…
Y de una definición que tomó de Isaiah Berlin: el agente literario sería «una zorra que se cree erizo, o un erizo que se cree zorra».
Cuál de las dos personalidades definen mejor a una agente lo explica ella mejor 👇
▶️ YouTube: youtube.com/watch?v=Y_pAAaef…
🎧 Spotify: open.spotify.com/episode/6YU…
Antonio J. Rodríguez retweeted
Fielmente comprometido con el desarrollo de la mejor aplicación de escritura y edición del mundo mundial.
Lanzamos Alighieria Desk, una herramienta para escritores, editores, traductores, correctores, guionistas…
Ocurre con el desarrollo de software un poco lo mismo que con la edición y escritura literarias: toda la sencillez y atractivo finales se derivan de profundos y a ratos inacabables procesos de toma de decisiones.
Y así la tesis de Alighieria Desk constituye una evolución lógica de nuestro primer producto, Editor.
Siendo como es la escritura y la edición procesos radicalmente subjetivos, caprichosos y humanos, el sentido de la tecnología no ha de ser otro que el de impulsar las destrezas personales, con el criterio humano como último guardarraíl.
(Al menos, por ahora).
Una especie de exoesqueleto intelectual en el proceso de trabajo.
Toda la tecnología y las soluciones desarrolladas en Alighieria Editor, pronto disponibles para más equipos y nuevos perfiles.
(Casi, casi) toda la info en: alighieria.com.
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Y así la tesis de Alighieria Desk constituye una evolución lógica de nuestro primer producto, Editor.
Siendo como es la escritura y la edición procesos radicalmente subjetivos, caprichosos y humanos, el sentido de la tecnología no ha de ser otro que el de impulsar las destrezas personales, con el criterio humano como último guardarraíl.
(Al menos, por ahora).
Una especie de exoesqueleto intelectual en el proceso de trabajo.
Toda la tecnología y las soluciones desarrolladas en Alighieria Editor, pronto disponibles para más equipos y nuevos perfiles.
(Casi, casi) toda la info en: alighieria.com.
Suecia ha ganado más Nobel de Literatura que América Latina. Y que África. Y casi que Asia, de hecho.
El jueves que viene se anuncia, en sueco y en inglés, el Nobel de este año, y, como recoge hoy mismo el @FT, el premio más importante de la literatura mundial lo siguen decidiendo 18 académicos suecos con cargo vitalicio, algunos desconocidos incluso en su propio país.
Una historia, memorada aquí por Simon Kuper, que empezó con un testamento más bien raro.
Alfred Nobel, magnate de la dinamita, era un escritor aficionado y bastante flojo: poemas inéditos y una obra de teatro con una escena de tortura de cuarenta minutos.
En su testamento pidió premiar la obra más destacada «en una dirección ideal».
¿Y eso qué significa?
La Academia pasó décadas intentando entenderlo…
…hasta que dejó de preguntárselo.
El primer premio, en 1901, no fue precisamente para Tolstói, nominado por: nadie.
Ganó un poeta francés del que hoy casi nadie se acuerda, respaldado por diecisiete miembros de la Académie Française.
En 1938 lo ganó Pearl Buck en su primera nominación. Hoy se la recuerda como el gran borrón del premio. Desde entonces existe una regla no escrita: nadie gana la primera vez que lo nominan.
Sartre lo rechazó en 1964. Dijo que estaba reservado a los escritores de Occidente o a los rebeldes del Este.
Pasternak lo aceptó en 1958 y días después tuvo que renunciar por presión del régimen soviético.
Las casas de apuestas señalan este año a Amitav Ghosh, Can Xue, Thomas Pynchon, Rivera Garza (¡ojalá!)…
Aunque ya se sabe que si algo enseña la historia del Nobel, es que los pronósticos casi nunca aciertan.
La pieza completa, aquí: ft.com/content/4c4197fa-7b16…
El otro día se me turboviralizó este hilo sobre Fitzcarraldo, y a propósito me quedé pensando un rato en torno al concepto de neurosis obsesiva en el mundo editorial.
En sus oficinas, hasta las columnas y los calcetines combinan con la paleta del sello.
No es frivolidad.
El Folio de hoy va de eso, y de mil cosas más, as per usual:
substack.com/home/post/p-217…
La editorial independiente más influyente de la última década nació porque nadie quiso contratar a su fundador.
En 2014 —recoge esta semana el @FT—, Jacques Testard tenía 29 años y ninguna editorial británica quería contratarlo. Así que montó la suya, con dinero para 18 meses y la idea de publicar seis libros al año. Pensaba que, con suerte, alguien le acabaría ofreciendo un trabajo.
Esa editorial es @FitzcarraldoEds.
Doce años después tiene en catálogo a Annie Ernaux, Jon Fosse, Svetlana Alexievich y Olga Tokarczuk. Cuatro Nobel que en el Reino Unido nadie había querido publicar, o nadie se había molestado en leer.
La explicación que da Testard es que en la edición británica casi ningún editor lee en otros idiomas. En España, Francia o Alemania eso sería impensable. Allí se daba por hecho que la traducción era cara, que no se recuperaba la inversión y que era casi un género aparte. Cuenta que compró los derechos de Alexievich por poco más de 2.000 dólares. Al año siguiente ganó el Nobel y hubo una subasta a ocho bandas por los derechos en Estados Unidos.
Fitzcarraldo ha decidido su tamaño final: unas 12 personas y unos 30 libros al año. Ni uno más. Testard explica que, si creces mucho, empiezas a necesitar el libro que venda 50.000 ejemplares para sostener el resto, y acabas decidiendo por razones comerciales.
Portadas sin imágenes ni frases promocionales. Un azul Klein reconocible. Un catálogo pensado como constelación, donde cada libro dialoga con otro.
Y mientras los comerciales les dijeron que era demasiado radical, los libreros acabaron dedicándoles mesas propias…
Aquí la historia completa: ft.com/content/fad8bcc7-6963…
Antonio J. Rodríguez retweeted
🔥 ¡Busco voluntarios!
Escritores, no importa el género: ficción, ensayo, artículos, poesía, teatro, cine, audiodramas, cualquier cosa.
Para probar Alighieria Desk, una nueva herramienta de escritura que estamos lanzando desde Alighieria.
¡Escribidme por DM!
¿Cuántas librerías caben en una ciudad?
Rafa Luna (@AnagramaEditor / @La_Central_ / Feltrinelli España) lo tiene claro: cuantas más, mejor.
Y no por romanticismo.
Estrenamos Folio, el podcast sobre la industria editorial contada desde dentro 🎙️
Los booktokers están devolviendo a las listas libros de hace cinco años. Las editoriales no siempre saben qué hacer con eso…
Primer episodio de Folio, con Rafa Luna, director de marketing de Feltrinelli España 👇
Folio es el podcast de la newsletter del mismo nombre: letras, pero también números. Editores, autores y profesionales del libro contando cómo funciona de verdad este oficio.
Cada lunes. Radicalmente gratis.
Suscríbete desde ya en los siguientes links.
🎧 Spotify: open.spotify.com/show/7imxfp…
▶️ YouTube: youtube.com/watch?v=bsGbhARX…
📩 Substack: folioeditorial.substack.com/
¿A quién te gustaría escuchar en Folio? Aceptamos propuestas.
Por supuesto, Folio es un proyecto impulsado por Alighieria, tecnología editorial para los mejores equipos.
Antonio J. Rodríguez retweeted
La escritura es amor por el mundo y por la vida en él.
elperiodico.com/es/ocio-y-cu…
La editorial independiente más influyente de la última década nació porque nadie quiso contratar a su fundador.
En 2014 —recoge esta semana el @FT—, Jacques Testard tenía 29 años y ninguna editorial británica quería contratarlo. Así que montó la suya, con dinero para 18 meses y la idea de publicar seis libros al año. Pensaba que, con suerte, alguien le acabaría ofreciendo un trabajo.
Esa editorial es @FitzcarraldoEds.
Doce años después tiene en catálogo a Annie Ernaux, Jon Fosse, Svetlana Alexievich y Olga Tokarczuk. Cuatro Nobel que en el Reino Unido nadie había querido publicar, o nadie se había molestado en leer.
La explicación que da Testard es que en la edición británica casi ningún editor lee en otros idiomas. En España, Francia o Alemania eso sería impensable. Allí se daba por hecho que la traducción era cara, que no se recuperaba la inversión y que era casi un género aparte. Cuenta que compró los derechos de Alexievich por poco más de 2.000 dólares. Al año siguiente ganó el Nobel y hubo una subasta a ocho bandas por los derechos en Estados Unidos.
Fitzcarraldo ha decidido su tamaño final: unas 12 personas y unos 30 libros al año. Ni uno más. Testard explica que, si creces mucho, empiezas a necesitar el libro que venda 50.000 ejemplares para sostener el resto, y acabas decidiendo por razones comerciales.
Portadas sin imágenes ni frases promocionales. Un azul Klein reconocible. Un catálogo pensado como constelación, donde cada libro dialoga con otro.
Y mientras los comerciales les dijeron que era demasiado radical, los libreros acabaron dedicándoles mesas propias…
Aquí la historia completa: ft.com/content/fad8bcc7-6963…
Noam Chomsky recibió un premio que no existía, de manos del hombre que se lo había inventado.
Esta historia sobre premios literarios es bastante tremenda, y, con todo el jaleo estos días de Thélyson Orélien, viene al caso mejor que nunca.
Resulta que hace diez años, en un salón de la Asamblea Nacional francesa, un profesor de Letras de Montbéliard recibió la medalla de oro de filología.
El equivalente al Nobel de su disciplina.
En el público había un Nobel de Medicina de verdad, un exministro de Mitterrand y el presidente de la Asamblea.
Se llamaba Florent Montaclair. Tenía 46 años, un doctorado auténtico por la Sorbona y una obra de circulación confidencial sobre vampiros, folletines y Verne.
La medalla la concedía la Sociedad Internacional de Filología, vinculada a una universidad de Delaware.
Umberto Eco y Jakobson figuraban en el palmarés.
Nada de eso existía.
Ni la sociedad, ni la universidad, ni el palmarés.
Montaclair había creado las webs a finales de 2015, con fotos de banco de imágenes y faltas de ortografía. La medalla la encargó él mismo a una joyería parisina por internet: 250 euros, grabado y envío incluidos.
La prensa local lo contó primero como «finalista» y después como ganador. Siguieron los homenajes: una reseña de su universidad, una nota de la Conferencia de Rectores, la medalla de honor de la ciudad.
Luego vino lo mejor.
En noviembre de 2016 le entregó «su» medalla a Noam Chomsky en París, ante doscientas personas. No se sabe cómo lo convenció.
Con Chomsky en el cuadro de honor, ¿quién iba a dudar?
La historia cambió en 2018, cuando quiso premiar a un académico rumano de 85 años. Los periodistas de Scena9, un pequeño medio cultural, no habían oído hablar nunca de esa medalla. Tiraron del hilo: una carta firmada por "Florent Montaclair, Premio Nobel de Filología 2016".
Su reportaje salió en enero de 2019. La Academia Rumana canceló el homenaje. Scena9 escribió a la universidad francesa y la administrativa reenvió el correo al propio Montaclair.
En Francia no pasó nada.
Hasta que el 11 de febrero de 2026 el fiscal llamó a su puerta. «Supongo que vienen por lo de la medalla». Se la entregó oxidada.
Hoy está investigado por falsedad, usurpación y posible estafa. Esto último depende de algo que aún no se sabe: si la medalla influyó en su ascenso. Aún sigue dando clase, y el premio sigue en la primera página de su currículum.
Su defensa tiene algo de Borges: decir que la medalla es falsa «presupone que existe una auténtica».
La historia completa, en 'Página Internacional': paginainternacional.com/arti…
Antonio J. Rodríguez retweeted
Replying to @XMihura
Estoy desarrollando una aplicación de escritura que, entre otras cosas, tiene modo poesía.
Lo he probado con tu be me.
Buenas estrofas. Endecas melódicos. Ritmos bien medidos. Sencillamente el mejor.
Antonio J. Rodríguez retweeted
Es posible que Orélien no sea un novelista pero qué gran personaje de novela es. Sin escribir nada en su vida, plagiando y dándole al GPT sin miedo ni vergüenza, logró engatusar a todas las vacas sagradas de la intelectualidad progresista francesa rendidas a sus pies. Es el Sokal que merecemos.




















