De existir, podría ser el único manuscrito que queda de Urquiza. Sabe Dios qué pasó con todos los textos y manuscritos que Gabriel Méndez Plancarte reunió para editar sus "Obras" (1946).
Quizá sea útil preguntarle a la Dra. Margarita León Vega del IIF; creo ya está jubilada.
[...] y el translúcido meteoro prolóngase
fuera del tiempo; y suenan tus palabras remotas
dentro de mí, con esa intensidad quimérica
de un reloj descompuesto que da horas y horas
en una cámara destartalada...