Voy a cortarle el cuello al pendejo que me acaba de tirar el café encima del uniforme BLANCO. MUERANSE TODOS, PUTO MAL DÍA
Sí, llámame aunque sean cinco minutos solo para decirme que me extrañas, también quiero escuchar tu voz.
Me encantan las llamadas express, los mensajitos de “te extraño” durante el día, la intensidad del deseo del otro y largo tiempo juntos antes de dormir.













