†
Miren Francia: esos son los resultados reales del multiculturalismo globalista.
Islamización, oikofobia y destrucción de la cultura occidental. Todo ello catalizado por los idiotas útiles favoritos de los enemigos de Occidente: la izquierda.
Tenemos que proteger cuanto antes a América Latina de ese peligro que, en el horizonte, ya podemos identificar con claridad. Seguimos nosotros, es cuestión de tiempo.
Los gobiernos de derecha que están llegando al poder tienen la misión histórica de empezar a plantear reformas profundas que impidan la islamización de nuestro continente. Es un asunto de índole existencial para nuestra civilización.
No podemos ofrecerles derechos políticos, o terminarán destruyéndonos; no podemos permitir que multipliquen sus mezquitas, o terminarán radicalizándose; no debemos financiarles sus vidas con nuestros impuestos, dado que no son nuestros compatriotas.
En sus países nosotros no tenemos permitido hacer nada de lo que ellos pretenden hacer en los nuestros: ni promover nuestra religión, ni difundir nuestras pautas culturales, ni determinar el curso de sus políticas. Haberles abierto las puertas es la imbecilidad más grande que podemos haber cometido.
Ya no estamos hablando de especulaciones. Europa está cayendo ante nuestros ojos. No eran “teorías de la conspiración” ni alarmismos disparatados. Quien quiera ver la realidad, que solo abra los ojos.
NO EDUQUEN A LOS VARONES COMO NIÑAS 2
A propósito del post que hice la semana pasada, en el que publiqué el video y la transcripción de una conferencia de la ensayista Christina Hoff Sommers, autora del libro La guerra contra los chicos (entendiendo «chicos» como niños varones) El Destape me envió cuatro preguntas para responder, lo que haré a continuación.
Las respondo acá porque, en el mismo programa desde el que me enviaron las preguntas, se refirieron a mí como «la hija de puta». Aun así, valoro la oportunidad de ampliar los conceptos de Sommers y mi posición.
1. ¿Considera que el diagnóstico de Christina Hoff Sommers sobre la educación de los varones se corresponde con la realidad de las escuelas argentinas? ¿En qué evidencias se basa?
Sí, lo considero. Las diferencias innatas entre varones y niñas no se limitan a determinados territorios, pero son desestimadas y despreciadas por la ideología de género que domina gran parte de la educación occidental, al menos hasta que logremos extirparla.
Negar las diferencias sexuales altera los programas educativos. Lo que dice Sommers, y a lo que adhiero, es que esas políticas, que estandarizan el ideal de estudiante como el de las niñas, perjudican a los varones. El fracaso escolar marcadamente mayor de los varones que de las mujeres jóvenes, expresado en la repetición y el abandono, es un hecho estadístico gravísimo del que no se habla. Lo mismo ocurre con el actual retroceso universitario de la población masculina.
2. ¿Por qué el movimiento, el juego físico y la competencia aparecen como necesidades específicamente masculinas y no como necesidades de las infancias en general?
Está ampliamente demostrado que los varones tienen una intensidad mayor de actividad a lo largo del día que las niñas. No voy a hacer acá una inútil guerra de citas para probarlo, pero se trata de una situación biológica indiscutible. Ser comprensivos con esa necesidad no implica dejar de serlo también con las niñas, pero partamos de la base de que los niños varones requerirán más.
3. ¿Su postura se basa en observaciones personales o cuenta con informes, estudios o reclamos de familias y docentes que la sustenten?
La posición de Sommers, insisto, refleja una condición mundial, aunque analice datos de Estados Unidos. La negación de las diferencias sexuales, incluso, la negación misma de los sexos para preferir una amplia definición de género, es el problema nuclear en el que se basan las políticas educativas de las que habla Sommers. Al no asumir que varones y niñas son innatamente distintos, obligamos a los niños a moderar, atenuar y omitir comportamientos vitales, espontáneos y legítimos por su condición de varones. Los varones no son niñas díscolas a las que haya que cambiar. Los varones son niños.
4. ¿Piensa impulsar alguna medida o propuesta concreta a partir de este diagnóstico o se trató de una reflexión personal en redes sociales?
Desde hace casi tres años comparto mi punto de vista en X sobre distintos temas vinculados con la vida humana. El objetivo es aportar al debate un ángulo que rompa con la homogeneidad que, desde mi punto de vista, se estableció en muchos temas y resulta nociva. La feminización de la educación es uno de ellos. Traje el video de Sommers como un intento de advertir a las madres y los padres sobre las desventajas a las que están expuestos sus hijos varones, y como aporte a esta conversación.
Clara Muzzio retweeted
AHORA. Histórico. Ya es una realidad el desalojo de la Cárcel de Devoto.
Gran trabajo en equipo con el Presidente Javier Milei, Karina Milei, la Ministra Alejandra Monteoliva, Gabriel Sánchez Zinny y los Ministros Horacio Giménez y Gabino Tapia.
El texto de la exposición es claro. Describe cómo (en este caso en EE.UU) la escuela estableció que “el comportamiento de las niñas es el estándar de oro en las escuelas y los niños son tratados como niñas defectuosas”. De eso trata este post.
El resultado de este molde que feminiza la educación es el declive del desempeño de los niños, su deserción escolar marcadamente superior al de las niñas y, posteriormente, la escandalosa asimetría universitaria donde la población de mujeres es desproporcionadamente injusta. Como bien dice Sommers, las consecuencias no son solo un problema de los varones, es un problema también de las mujeres, porque los varones son nuestros hijos, los varones son nuestros hermanos, son quienes en el futuro formarán pareja con nuestras hijas.
Otros aspectos del comentario de mi post requieren autoanálisis.
NO EDUQUEN A LOS VARONES COMO A NIÑAS
Transcripción de la exposición de Christina Hoff Sommers, ensayista norteamericana, autora del libro “La guerra contra los chicos”. Sus artículos de opinión aparecen en publicaciones como The Atlantic, The New York Times, The Washington Post y TIME.
“Ser un varón normal, es un serio riesgo en el aula actual.
Los varones suelen ser desorganizados e inquietos, algunos incluso son ruidosos y difíciles de manejar, ¿se parece a algún varón que conozcas?
Pero cada vez más, nuestras escuelas tienen poca paciencia para lo que hace algunas pocas décadas se describiría como carácter de varón.
El psicólogo Michael Thompson ha observado acertadamente que: el comportamiento de las niñas es el estándar de oro en las escuelas, los niños son tratados como niñas defectuosas.
Como resultado, a estas niñas defectuosas no les está yendo bien académicamente. En comparación con las niñas, los niños obtienen calificaciones más bajas, ganan menos honores, tienen menos posibilidades de ir a la universidad. Los varones languidecen académicamente, mientras que las niñas prosperan.
En una economía cada vez más basada en el conocimiento, esto no es una receta para una sociedad exitosa.
Debemos empezar a pensar en cómo podemos hacer nuestras aulas de primaria más amigables con los varones.
Aquí hay cuatro reformas, que podrían ser un muy buen comienzo:
1. Hagan que los varones lean.
En todos los grupos etarios y líneas étnicas, los varones obtienen puntuaciones más bajas que las chicas en las pruebas nacionales de lectura.
Buenas habilidades de lectura, no hace falta que lo diga, son fundamentales para el éxito académico y laboral.
Un estudio en el Reino Unido descubrió, lógicamente, que las niñas prefieren ficción, revistas y poesía, mientras que los varones prefieren cómics y no ficción. Varones cuyos ojos se desvían si se les obliga a leer “Pequeña casa en la pradera” podrían estar fascinados por el Guinness de los Récords. Los varones van a leer si se les ofrecen materiales que les interesan. Si buscan sugerencias de libros que han demostrado ser irresistibles para los varones visiten guysread.com.
2. Inspirar la imaginación masculina.
El reconocido instructor de escritura Ralph Fletcher, sostiene que demasiados profesores toman lo que se conoce como ‘el poeta confesional’ como ideal en el aula. Narrativas personales, llenas de emociones y autodescubrimiento. Estas son historias que comúnmente escriben las chicas. Y estas son valoradas. Mientras que las historias de acción que describan, digamos una competencia de skate, o un monstruo devorando una ciudad, no son valoradas.
Recientemente leí sobre un niño de tercer grado del sur de California llamado Justin, a quien le encantaban la ciencia ficción, los piratas y las batallas. Un profesor preocupado llamó a sus padres a la escuela para hablar sobre un dibujo del niño de ocho años sobre una pelea con espadas que incluía varias cabezas decapitadas. El profesor expresó gran preocupación por los valores de Justin. El padre del niño se sorprendió, no por el dibujo de su hijo, que para él era lo típico de un niño, sino por la exageración del profesor, y su reacción centrada en la mujer.
Si los varones son constantemente sujeto de desaprobación por sus intereses y entusiasmos, es probable que se desvinculen y queden aún más rezagados.
Nuestras escuelas deben colaborar con, no en contra de las imaginaciones de los niños.
3. Cero “cero tolerancia”
Los varones tienen casi cinco veces más probabilidades de ser expulsados de preescolar que las niñas. Y en grados de primaria a secundaria los varones obtienen casi el 70% de las suspensiones.
Ahora, esto suele ser por pequeños actos de desobediencia, y a veces por comportamientos totalmente inocentes.
Casi todas las semanas aparece alguna noticia sobre un niño pequeño infringiendo la política de tolerancia cero de la escuela. Josh Welsh, de 7 años, fue recientemente suspendido de su escuela en Maryland por morder las esquinas de un Pop Tart de frutilla en forma de pistola. Josh, como muchos otros niños, fue castigado por violar políticas de tolerancia cero, sin cometer nada más que ser un típico niño de 7 años.
4. Que vuelva el recreo.
Lo creas o no, el recreo podría ser cosa del pasado en cualquier momento. De acuerdo a investigaciones resumidas por Science Daily, desde la década de 1970 los niños en edad escolar han perdido casi el 50% de su tiempo de juego al aire libre, y juegos muy queridos han desaparecido de los patios escolares.
En escuelas de todo el país, juegos como el dodgeball, red rover y hasta la mancha han desaparecido casi por completo. “Demasiado dañino para el autoestima o demasiado violento” son las excusas habituales. Una popular guía para escuelas sugiere que el tira y afloja sea reemplazado por el tira y afloja de la paz.
Los varones necesitan liberar su energía, necesitan jugar libremente a los juegos que les gustan, y mantenerlos juntos y encerrados todo el día no les ayudará a aprender.
A medida que nuestras escuelas se enfocan más en los sentimientos, más libres de competencia, más sedentarios, se alejan cada vez más de las necesidades de los varones.
Debemos revertir las tendencias antivarones. El subdesempeño masculino nos preocupa a todos. Estos son nuestros hijos, son los jóvenes con quien nuestras hijas construirán un futuro. Si los varones están en problemas, todos lo estamos.”
MEMORIA DE UN DÍA DIABÓLICO
Como una más de los miles de millones de personas, recuerdo esta fecha con la consternación de haber visto las imágenes de un acto criminal inigualable. El ataque sangriento contra bebés, niños, mujeres, hombres y ancianos; todos sacrificados con una maldad que no es de este mundo.
Voy a citar las recientes palabras del discurso del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, en la ONU, sobre lo que pasó aquel día:
“Los terroristas de Hamas cometieron la peor masacre de judíos desde el Holocausto. Fueron de casa en casa, disparando a civiles israelíes a quemarropa. Lo hicieron con una alegría diabólica, con un goce sádico. Transmitieron en vivo mientras asesinaban. ¿Y a quiénes asesinaron? A los mismos israelíes, sus vecinos, que les daban trabajo, que recogían a niños palestinos en la frontera de Gaza y los llevaban a hospitales israelíes para tratamientos de cáncer, y luego los traían de vuelta. ¿Puedes imaginar tal monstruosidad? Estos monstruos de Hamas masacraron a sobrevivientes del Holocausto. Quemaron bebés vivos frente a sus padres. Decapitaron a nuestros hombres. Violaron brutalmente a nuestras mujeres. Y luego las asesinaron. En total, mataron a 1200 israelíes ese día”.
Eso pasó hace tres años.
Sin embargo, desde ese día, un aparato de propaganda sin igual logró crear una niebla sobre los hechos que convirtió a las más inocentes de las víctimas en responsables y a los asesinos más sanguinarios en rebeldes.
Miren con atención el día de hoy. Miren qué dicen en sus redes sociales, o cómo callan los políticos, líderes, artistas, deportistas, intelectuales y personas que tienen responsabilidades con sus comunidades; personas que tienen el deber de recordar esta fecha en todo su horror. Miren sus cuentas para saber cuántos son los que no dicen nada, no recuerdan nada, no quieren hablar o se refugian en una retórica institucional equidistante, como hizo hace tres años Cristina Kirchner. De tanto palestinizar sus discursos, ahora se sienten incapaces de recordar con verdadero dolor a las víctimas del 7 de octubre de 2023.
Cuando pienso en el día de hoy, aunque puede parecer una anécdota, todavía me aparece el rostro de Norman Briski en la entrega de los premios Martín Fierro de 2024, cuando repitió: “Gaza, Gaza jamás será vencida”, haciendo resonar, en la palabra “jamás”, a Hamas como a héroes de una lucha, en lugar de los demoníacos autores de la masacre. Briski fue aplaudido por casi todos sus colegas presentes.
El 7 de octubre es un día para la memoria de las víctimas, pero también para entender el tamaño de la amenaza que acecha a todo Occidente. Hay, del otro lado, una fuerza dispuesta a aniquilarnos.
Recordamos con dolor a los asesinados, acompañamos a sus familias y a sus compatriotas, en cualquier parte del mundo en que estemos. No nos vinculan con ellos la nacionalidad, la cercanía o la religión. El lazo es más profundo aún. En el más cristiano de los sentidos, ellos eran nuestros hermanos. Los mataron y no los olvidaremos.
lanacion.com.ar/opinion/memo…
Las jugueterías cierran porque no hay niños, no por la economía de Milei.
En Argentina se registraron más de 200 cierres de jugueterías, según la Cámara Argentina de la Industria del Juguete. Por supuesto, la dinámica responde a muchas causas que abarcan desde las compras online hasta el contrabando. Pero, según datos mundiales, nada contribuye más a la caída de las ventas de las jugueterías que la reducción de la cantidad de nacimientos.
LA VIERON
En abril de 2017, cinco meses antes de presentarse en quiebra, Toys R Us advirtió en su informe anual con datos de 2016 que una disminución sostenida de los nacimientos podía afectar sus resultados.
Dice ese informe:
«La mayoría de nuestros clientes finales son recién nacidos y niños y, por lo tanto, nuestros ingresos dependen de las tasas de natalidad en los países donde operamos (…). Una disminución continua y significativa en el número de recién nacidos y niños en estos países podría tener un efecto adverso sustancial en nuestros resultados operativos». Es exactamente lo que está pasando en Argentina.
La despoblación de niños es generalizada pero desigual. Sin embargo sus efectos económicos en algunas actividades se dan principalmente en centros urbanos. En Argentina se registraron 777.012 nacimientos en 2014. En 2024 fueron 413.135: casi un 47% menos. Buenos Aires es la jurisdicción con menos hijos nacidos vivos por mujer en edad fértil: 0,9 según el Censo 2022.
La lista que sigue muestra empresas y servicios que están amenazados por la disminución de niños que produce la caída de la natalidad. Al contrario de lo que dicen los demógráfos, no hay ninguna oportunidad ahí.
Jugueterías
Escuelas
Jardines de infantes
Guarderías
Salones de fiestas infantiles
Animadores de cumpleaños
Peloteros
Parques de juegos infantiles
Fabricantes de juegos para plazas
Tiendas de ropa infantil
Zapaterías infantiles
Fabricantes de pañales
Tiendas de artículos para bebés
Fabricantes de cochecitos y cunas
Fabricantes de sillas infantiles para autos
Fabricantes de mamaderas y chupetes
Alimentos y fórmulas para bebés
Pediatras
Hospitales y clínicas pediátricas
Vacunatorios infantiles
Odontología infantil
Servicios de cuidado de niños
Transporte escolar
Comedores escolares
Fabricantes de uniformes escolares
Librerías escolares
Fabricantes de útiles escolares
Fabricantes de mochilas y cartucheras
Editoriales de libros infantiles
Editoriales de manuales escolares
Literatura y revistas infantiles
Teatro infantil
Espectáculos de títeres
Magos infantiles
Disfraces infantiles
Cotillón para cumpleaños
Repostería para fiestas infantiles
Fotografía de bebés y niños
Colonias de vacaciones
Campamentos infantiles
Escuelas de fútbol y otros deportes
Clases de natación infantil
Escuelas de danza para niños
Talleres de arte y música infantiles
Academias de idiomas para niños
Centros de apoyo escolar
Psicopedagogía
Fonoaudiología infantil
Psicología infantil
Centros de estimulación temprana
Fabricantes de bicicletas y triciclos infantiles
Fabricantes de muebles infantiles
Turismo y hoteles orientados a familias con niños
Clubes con actividades infantiles
infobae.com/economia/2026/09…
Aunque algunos demógrafos sostienen que la caída de la natalidad es una oportunidad para la educación, los hechos empiezan a demostrar lo contrario.
Colegios privados que se fusionan o cierran. Lo mismo ocurre con jugueterías y salitas de cumpleaños infantiles.
Cualquier cosa que esté relacionada con los niños está en peligro. Por este camino, en 10 años solo quedarán calesitas como museos.
Lo que dicen los demógrafos es falso. Su visión está nublada por la ideología. Menos niños no es una oportunidad para nada. Es una tragedia.
lanacion.com.ar/sociedad/la-…
Nada que haga Mamdani está bien. Esta idea comunista tampoco.
Mirá, @claramuzzio, lo que hace Mamdani. Te puede servir: “Parents' Night Out” (Noche libre para padres), un programa piloto que consiste en ofrecer 4 hs de cuidado infantil y cena gratis en centros recreativos municipales para que los padres puedan disponer de tiempo para ellos.
“SOMOS LOS REVOLUCIONARIOS”
Fragmentos de mi entrevista con The European Conservative
SOBRE LA INVASIÓN DE LAS IDEAS
“Durante las últimas décadas, un esfuerzo persistente de grupos de izquierda impuso una agenda de temas y una filosofía de vida que se infiltraron en nuestras leyes, instituciones, programas educativos, la prensa y toda clase de discurso público.”
“En todos los ámbitos se produjo un alejamiento del sentido común. Se defiende más a los asesinos que a sus víctimas. Se borran las diferencias biológicas entre los sexos. Se confunde a los niños mediante programas educativos que los alientan a cuestionar su identidad. Y ahora se promueve la eutanasia.”
“La opinión pública ha sido condicionada para aceptar ideas contrarias a sus intuiciones naturales. Por eso, mi posición debe ser explícita, firme y clara.”
“Yo elijo decir lo que pienso y luchar contra las ideas que estoy convencida de que son perjudiciales para la civilización.”
“No me siento cómoda con la palabra ‘conservadora’ porque creo que es una definición que sirve a los intereses de la izquierda.”
“No me siento conservadora. Al contrario, siento la responsabilidad de ser una agente de cambio y de luchar contra esas imposiciones.”
“El papel que me asigna la izquierda es irrelevante. Cuanto más me atacan, cuanto más se sienten obligados a contradecirme, señalarme y estigmatizarme, más reconocen la influencia que tengo.”
“La izquierda es un lugar viejo y polvoriento, lleno de personas con ideas decadentes que se convencen unas a otras de que son moralmente superiores a todos los demás. No gastemos energía escuchándolos; simplemente saquémoslos de nuestras instituciones.”
EL SISTEMA OPERATIVO DE LA VIDA
“Más que defender una herencia, lo que busco es contribuir a restaurar un ‘sistema operativo’ para la vida, basado en reglas que respeten la vida humana, los lazos familiares, el valor trascendente de los niños, el propósito de ayudar a mejorar la comunidad, la compasión y el respeto por los demás.”
“Es evidente que una civilización incapaz de formar familias, tener hijos o crear redes familiares sólidas no funciona correctamente. Estoy reinstalando el programa base para dejar atrás esta época.”
“Ahora los conservadores no somos nosotros. Somos los revolucionarios. Somos la vanguardia. Somos el cambio, porque representamos el sentido común, y hoy el cambio llega a través del sentido común. Es la izquierda la que quiere que las cosas permanezcan como están. Pero nosotros —pueden llamarnos los ‘nuevos conservadores’— no lo permitiremos. Nuestra bandera tiene 2.000 años, pero cada día que pasa vuelve a sentirse nueva.”
SOBRE EL ABORTO
“Quiero que las personas intenten reconocer que el aborto está mal, que las mujeres no tienen derechos sobre sus hijos por nacer. Quiero cambiar la idea, sostenida por una parte de la sociedad, de que formar una familia y tener hijos es una forma de fracaso. Quiero que las escuelas dejen de enseñarles a los niños que los hombres y las mujeres son meras categorías culturales impuestas, en lugar de los sexos con los que nacieron.”
SOBRE LA EUTANASIA
“La dignidad en la muerte ya está protegida por las leyes de cuidados paliativos, que buscan evitar el sufrimiento, el dolor y la angustia, y que además reconocen a los pacientes el derecho a rechazar tratamientos fútiles o excesivamente gravosos.”
“Se ha demostrado que la eutanasia produce un efecto de contagio social que incrementa la cantidad de suicidios. Por lo tanto, estas leyes envían una señal terrible a la sociedad. Son leyes de muerte, leyes sombrías que instauran una cultura de la muerte, una normalización del suicidio que destruye el valor de la vida.”
Algunos panelistas reaccionaron de una manera desproporcionada a la afirmación que hizo el presidente de que los abortos habrían contribuido en los últimos años a la caída de los nacimientos en Argentina.
Sin citar datos, sostuvieron que el aborto no es una de las causas de la merma de nacimientos.
Lo cierto es que, al menos en las palabras dichas, el presidente no dijo que el aborto era la causa, sino que “también” era una de las causas (al final, la transcripción textual de lo que dijo Milei).
Los datos hablan: el aborto sí es una de las causas de la caída de nacimientos, como demuestra el número de 107.505 abortos realizados en el país y registrados oficialmente en 2023 solo en centros públicos de salud, es decir, que la cifra debe ser considerablemente mayor si se suman los centros privados que no documentaron sus abortos.
Repasando: sí es cierto que el aborto contribuyó a la actual caída de la natalidad, aunque no sea la única causa. Los más de cien mil abortos de 2023 significaron cien mil nacimientos menos, y hoy 100 mil chicos menos que deberían estar en sala de 3 años.
La frase “nos está costando caro en términos de crecimiento” es estrictamente correcta.
Por otro lado, si la reacción se debió a la frase del presidente “pasión por asesinar niños en el vientre”, puedo comprender y adherir a la idea de que no todas las mujeres que abortan lo hacen con indolencia. Pero creo interpretar, que el presidente no se refería a las mujeres que abortan, sino a los movimientos proaborto que de verdad han mostrado una “pasión” por alentar el sacrificio de seres humanos.
Me quedo con esto. El aborto sí es una causa de la reducción de los nacimientos. Negarlo no lo hace menos cierto. No es la única y lo sabemos. Las reacciones indignadas responden a un marco ideológico, no a los hechos.
Lo que dijo Milei:
“Por otro lado, también, digamos, si la caracterización del crecimiento es desde los rendimientos crecientes y el capital tiene importancia, obviamente también tiene importancia lo que pase en el mercado de trabajo y, muy especialmente, lo que pase con la población. Y de hecho, estamos pagando muy caro la locura de los pañuelitos verdes. Digamos, hoy Argentina no llega a una tasa de crecimiento de la población y de natalidad que permita la reposición. Por lo tanto, digamos, esa pasión por asesinar niños en el vientre de la madre también nos está costando caro en términos de crecimiento, y ni les cuento en términos de sistema previsional, de reposición.”
TRATAN A LOS NIÑOS COMO A FUMADORES
Ayer, algunos comentarios en el post en el que repudio los lugares Child Free (sin niños) sostuvieron que se trata de un acuerdo entre privados. No es así.
Más allá de la ley y el dilema jurídico de qué es privado y qué es público, yo rechazo que los niños sean tratados como fumadores que no pueden entrar a un lugar o tienen que ser excluidos en pisos exclusivos. Rechazo tratarlos como un defecto social que hay que esconder. Rechazo la idea de que un bebé que llora debe ser apartado de la vista y los oídos, como si se tratara de un animal desagradable. Rechazo a quienes miran con fastidio a los niños porque se mueven o hacen ruidos. Pero más rechazo la aprobación que despierta en algunos esa exclusión: el irrespetuoso egoísmo adulto frente a los imprevisibles niños, su búsqueda de una comodidad monocorde, su inclinación a formar guetos sin crías, su antipatía física hacia lo mejor y más frágil de nuestra especie.
Un mundo sin niños es un mundo peor. Insistiré siempre sobre esto.
EL TRISTE APARTHEID DE LOS NIÑOS
Empieza a haber lugares en distintas partes del mundo, también en Buenos Aires, especialmente de gastronomía, que condicionan la entrada o ubicación de niños dentro de sus locales. El argumento es que habría un creciente número de adultos, la mayoría de ellos sin hijos, que demandan para su tranquilidad espacios “libres de niños”, a los que consideran un fastidio. En ese sentido, llama la atención del informe de Infobae no la información, sino el carácter cómplice y chistoso que sus panelistas muestran con el tema.
Hay antecedentes internacionales en el transporte de la tendencia “Child Free” (libre de niños). Algunas aerolíneas pequeñas y trenes están creando modalidades para disponer de áreas que aparten a los niños de los adultos, como si estos fueran una peste a la que hay que aislar.
La operadora ferroviaria francesa SNCF introdujo este año un servicio en esa dirección. Se llama “Optimum”, un vagón donde de lunes a viernes no se puede entrar con menores de edad (12). El vagón, que se encuentra estratégicamente ubicado al final de la formación para que ningún pasajero con niños tenga que atravesarlo, es una especie de VIP completamente a prueba de menores. El boleto cuesta tres veces más que el pasaje ordinario y por ese precio aseguran que sus pasajeros ni siquiera verán a un chico.
Un detalle. En Optimum no se puede viajar con niños, pero sí se puede viajar con perros y gatos.
Segregar, apartar, restringir, condicionar la entrada y permanencia de niños en un establecimiento o transporte no es una tendencia de mercado como ver peliculas de Marvel o inyectarse Ozempic, es un fracaso social profundo y desalentador. Es la manifestación más distópica que podemos encontrar en el presente, en el sentido de que expresa a una sociedad deshumanizada, degradada, donde prevalecen adultos fastidiados y egoístas; finalmente, malvada, estéril, sin futuro.
A propósito de este “apartheid”, quiero recordar un momento bíblico importante. La escena es esta: Jesús se encuentra rodeado de multitudes mientras avanza hacia Jerusalén. En esa circunstancia, los padres de niños pequeños tratan de llegar a él para que los bendiga. Pero los discípulos intentan impedirlo y apartan a los padres, posiblemente pensando que los niños lo molestarían. Entonces Jesús reacciona indignado diciendo: “Dejen que los niños vengan a mí. No se lo impidan, porque el Reino de Dios pertenece a quienes son como ellos”.
Por eso, cada vez que veas un cartel “Child Free” o “Área solo para adultos”, descartá ese lugar, esa línea aérea, ese tren. Que sientan vergüenza de su egoísmo.
¡Feliz día a todos los niños! Nadie los detendrá.
EL TRISTE APARTHEID DE LOS NIÑOS
Empieza a haber lugares en distintas partes del mundo, también en Buenos Aires, especialmente de gastronomía, que condicionan la entrada o ubicación de niños dentro de sus locales. El argumento es que habría un creciente número de adultos, la mayoría de ellos sin hijos, que demandan para su tranquilidad espacios “libres de niños”, a los que consideran un fastidio. En ese sentido, llama la atención del informe de Infobae no la información, sino el carácter cómplice y chistoso que sus panelistas muestran con el tema.
Hay antecedentes internacionales en el transporte de la tendencia “Child Free” (libre de niños). Algunas aerolíneas pequeñas y trenes están creando modalidades para disponer de áreas que aparten a los niños de los adultos, como si estos fueran una peste a la que hay que aislar.
La operadora ferroviaria francesa SNCF introdujo este año un servicio en esa dirección. Se llama “Optimum”, un vagón donde de lunes a viernes no se puede entrar con menores de edad (12). El vagón, que se encuentra estratégicamente ubicado al final de la formación para que ningún pasajero con niños tenga que atravesarlo, es una especie de VIP completamente a prueba de menores. El boleto cuesta tres veces más que el pasaje ordinario y por ese precio aseguran que sus pasajeros ni siquiera verán a un chico.
Un detalle. En Optimum no se puede viajar con niños, pero sí se puede viajar con perros y gatos.
Segregar, apartar, restringir, condicionar la entrada y permanencia de niños en un establecimiento o transporte no es una tendencia de mercado como ver peliculas de Marvel o inyectarse Ozempic, es un fracaso social profundo y desalentador. Es la manifestación más distópica que podemos encontrar en el presente, en el sentido de que expresa a una sociedad deshumanizada, degradada, donde prevalecen adultos fastidiados y egoístas; finalmente, malvada, estéril, sin futuro.
A propósito de este “apartheid”, quiero recordar un momento bíblico importante. La escena es esta: Jesús se encuentra rodeado de multitudes mientras avanza hacia Jerusalén. En esa circunstancia, los padres de niños pequeños tratan de llegar a él para que los bendiga. Pero los discípulos intentan impedirlo y apartan a los padres, posiblemente pensando que los niños lo molestarían. Entonces Jesús reacciona indignado diciendo: “Dejen que los niños vengan a mí. No se lo impidan, porque el Reino de Dios pertenece a quienes son como ellos”.
Por eso, cada vez que veas un cartel “Child Free” o “Área solo para adultos”, descartá ese lugar, esa línea aérea, ese tren. Que sientan vergüenza de su egoísmo.
¡Feliz día a todos los niños! Nadie los detendrá.
Celebro la adhesión de la República Argentina a la Declaración del Consenso de Ginebra.
La Argentina formalizó su adhesión a la Declaración del Consenso de Ginebra.
La Declaración reafirma la protección de la vida humana y a la familia como elemento natural y fundamental de la sociedad.
Nos incorporamos a esta coalición para aportar liderazgo, capacidad diplomática y proyección regional a una agenda fundada en la dignidad humana y la soberanía de las naciones.
Este acto confirma el rumbo que trazó el Presidente @JMilei: la vida, la libertad, la propiedad privada y el imperio de la Ley orientan las decisiones de este Gobierno.
Clara Muzzio retweeted
Insólito. 4 estacionamientos truchos en una misma cuadra.
Ya van 44 en Palermo y 471 en toda la Ciudad.
Se terminó el vale todo.
Ley y orden.
USTEDES SON PARTE DEL PROBLEMA
Amnistía Internacional presenta como uno de sus grandes hitos haber apoyado la legalización del aborto en Argentina. Desde ese momento, su palabra carece de autoridad, no solo para responderme a mí sobre lo que dije acerca del tema, sino sobre los derechos humanos de las personas en general.
Que una organización con un nombre tan hermoso como amnistía (que evoca el acto magnánimo de dejar atrás una ofensa mediante el olvido) ni siquiera se atreva a dudar de que en un embarazo al menos hay dos vidas en litigio y se asuma únicamente como representante de una de ellas cuestiona su legitimidad para hablar sobre este tema y sobre buena parte de su actividad pública, que debería estar dedicada a la indispensable defensa de los inocentes, los perseguidos, los torturados y los asesinados.
En el mundo se producen aproximadamente 73 millones de abortos por año, según la OMS. Seres en algún grado de gestación que iban a nacer, pero cuyas vidas fueron desechadas. Para que semejante operación pueda realizarse, se requiere que gran parte de la humanidad haya inventado argumentos ficticios para considerar a esos embriones como cosas no verdaderamente humanas ni del todo vivas, algo así como un conglomerado de células con los mismos derechos que un tumor. De otro modo, estaríamos reconociendo que millones de personas eliminan a sus propios hijos. La idea resulta intolerable.
Por eso, para quienes apoyan el aborto es indispensable desacreditar cualquier argumento que afirme la vida y los derechos de quienes aún no nacieron. El aborto requiere que esos seres en gestación sean considerados no del todo reales y, mucho menos, seres humanos.
Esa es la idea que se impuso en gran parte de la opinión pública, al punto de que nos parece natural la flagrante contradicción de que una organización que dice defender los derechos humanos, como Amnistía Internacional, se haya convertido en un aparato de propaganda del aborto.
No quiero enfocarme solamente en esta organización, porque hay otras muy importantes de escala mundial que hacen lo mismo. Por lo cual, hablar en contra del aborto, como lo hago y seguiré haciendo, se parece a luchar contra gigantes.
No sé cuándo sucederá, pero estoy segura de que en un futuro no muy lejano la humanidad mirará hacia atrás y sentirá vergüenza por lo que hizo con quienes todavía no habían nacido. También mirará con esos mismos ojos a las instituciones que fueron cómplices.
EN RESPUESTA A AMNISTÍA INTERNACIONAL
Como hacen las organizaciones de izquierda, Amnistía Internacional, versión Argentina, comenta un discurso que di hace una semana, torciendo datos e interpretaciones con el objetivo de desautorizarme y crear para sí un halo científico que, por supuesto, no tienen.
Con ese objetivo, la organización señala que la actual caída de los nacimientos comenzó hace más de un siglo, cosa que todos sabemos, pero esos antecedentes no alcanzan para explicar la negativa actual instalada en mujeres jóvenes y fértiles a ser madres.
El post de Amnistía mezcla dos cosas distintas. Por un lado, el derecho a decidir tener hijos o no, que nadie cuestiona. Por otro, el señalamiento que hago sobre los efectos de una consistente propaganda insidiosa que convirtió a la maternidad en un objetivo indeseable para muchas mujeres.
ABORTO
La respuesta que publica Amnistía busca, entre otras cosas, desvincular la caída de los nacimientos de la masividad del aborto. Dice que “ningún estudio serio le asigna el grueso de la baja al aborto legal”.
Sin embargo, los números estarían diciendo otra cosa. Ante la opacidad estadística del tema, obstetras estiman que 1 cada 3 embarazos termina en aborto.
En 2024 nacieron 21.366 bebés en la Ciudad de madres residentes. Si 1 de cada 3 embarazos terminó en aborto, estamos hablando de alrededor de 10 mil embarazos abortados solo ese año en la Ciudad. Aunque las cifras no son lineales, sirve el ejemplo para hacer visible el descenso de nacimientos. Al proyectar los efectos sobre el sistema en los próximos dos años, en la Ciudad estarán faltando miles de chicos que no nacieron, cuyas familias deberían estar buscando vacantes para la sala de tres años. No lo harán.
Pero, como dije en mi discurso, mirar a nuestro alrededor alcanza para confirmar la profunda desnatalización en la que vivimos. Mi comentario sobre que tienen perros en lugar de niños también es un hecho. Como escribí hace dos años, los perros y gatos más que duplican la cantidad de niños menores de 10 años.
Entonces, sin duda, el aborto incide en la cantidad nominal de nacimientos, como lo hace la postergación de los embarazos a edades avanzadas, donde las mujeres alcanzan, muchas veces sin haber tomado plena conciencia, la frontera irreversible de la infertilidad.
ECONOMÍA
Amnistía repite el mantra que atribuye la caída de nacimientos al costo de vida, a las dificultades de acceso a la vivienda y a la ausencia de políticas públicas. Por supuesto que esas son adversidades reales (que hace décadas vienen ocurriendo en el país) que influyen pero no la determinan. En el pasado, en condiciones similares a las actuales o más difíciles, había más nacimientos por mujer que ahora.
¿Y si fuésemos ricos? ¿Tendríamos hijos? En las condiciones de la sociedad actual, la respuesta es no. Suecia, Noruega y Dinamarca, por ejemplo, todos países intensamente ricos desde hace décadas, tienen cada vez menos hijos. Suecia, para tomar un caso, tiene un ingreso per cápita anual de casi 70 mil dólares, mientras Argentina tiene uno de 15 mil. Sin embargo, Suecia apenas supera la cantidad de hijos por mujer de Argentina. Mientras en 2024 Suecia estuvo en 1,43 hijos por mujer, Argentina alcanzó el 1,23. Entonces, el argumento de que la decisión de tener o no tener hijos depende de las condiciones materiales es incuestionable como argumento personal, pero no alcanza para explicar la deserción. Ni aun siendo ricos como los países escandinavos nacen más bebés.
En lo único que coincido con Amnistía es en que existen múltiples factores para explicar el fenómeno. Yo me ocupo justamente de lo que ellos niegan: hablar de la ideología que promueve la esterilidad como objetivo, que desalienta en los humanos la voluntad fundacional de formar pareja, reproducirse y tener hijos. Ningún organismo sobrevive en la naturaleza sin éxito reproductivo.
ESTO NO VA A SER BUENO
“La mitad de las mujeres occidentales de 30 años o menos no tienen hijos.
…Es un poco más ahora, así que llegamos a más de la mitad.
De ellas, la mitad nunca tendrá un hijo, y el 90% se va a arrepentir.
Eso significa que estamos preparando una catástrofe, creo yo.
Estamos preparando a una mujer de cada cuatro para la soledad.
Y eso (la soledad) se vuelve cada vez más brutal a medida que uno envejece.
Y también, creo que estamos preparando a ese 25% de mujeres para que sean víctimas —de una manera nunca antes vista— cuando entren en sus últimos años.
Porque no tendrán a nadie que las cuide, especialmente durante momentos de vulnerabilidad.
Esto no va a ser bueno.”
*Jordan Peterson, psicólogo clínico y escritor canadiense, conocido por sus ensayos sobre responsabilidad individual, cultura y libertad de expresión.















