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Es un honor haber escuchado de primera mano el testimonio de Miguel, que como Guardia Civil se jugó la vida miles de veces durante los años de plomo.
Que nadie venga a darnos lecciones de historia. – at Fuenlabrada, Spain
Mientras algunos banalizan el pasado y llaman “pacifismo” a lo que fue terror, otros lo vivieron en primera línea.
Miguel, guardia civil, pone voz a quienes sufrieron la violencia de ETA y la Izquierda Abertzale.
#Memoria y #respeto a las víctimas
#VOXFuenlabrada
@beitalr
Beatriz López-Roberts Luzón ن retweeted
Ahora que veo esto, y que llega la época en que váis a gastaros los cuartos, no estaría mal una lista de compañías que están intentando levantar España.
(...)
Otro año más, llega el frío, la lumbre, la partida invernal de los trashumantes a Extremadura y nuestros tres nuevos modelos de mantas de sofá con lana merina trashumante y 100% fabricadas en España. Todos disponibles ya en la web mestas.es.
Beatriz López-Roberts Luzón ن retweeted
"Vds quieren seguir culpando al "machismo" español mientras callan ante lo que está entrando en España.
Yo no me voy a callar en ningún momento porque esto es un problemón."
Enorme @beitalr, Portavoz de @Vox_Fuenlabrada, denunciando como el socialismo perpetuo de Fuenlabrada intenta adoctrinar a los jóvenes en su ideología de género, como intenta demonizar a los hombres españoles aludiendo al supuesto "machismo" y como calla que las culturas que invaden España odiAn, maltratan y subyugan a la mujer.
Es la hipocresía de quienes dicen defender a la mujer mientras que, junto a la mafia azul, llenan España de agresores y violadores.
#NiUnPasoAtrás
Beatriz López-Roberts Luzón ن retweeted
Señores, me han bloqueado @nostalgicopablo hasta próximo aviso por un tuit contra una sinvergüenza que se reía de las víctimas de Urda. Mientras estaré por aquí.
Se agradece un RT para llegar a mis mutuals de la otra cuenta 🫡
Beatriz López-Roberts Luzón ن retweeted
Grande @beitalr
No vamos a permitir que nos den lecciones.
Beatriz López-Roberts Luzón ن retweeted
Mujeres valientes que me representan en mi municipio de la mano de @Vox_Fuenlabrada
Gracias @beitalr por dar voz al sentido común en Fuenlabrada, a la dignidad de las mujeres y por poner tan nerviosos a los que viven del cuento y se creen que es para siempre.
Top.
Beatriz López-Roberts Luzón ن retweeted
El elefante en la habitación que el fanatismo woke no es capaz de ver.
En el Pleno de hoy, he criticado la contradicción de la izquierda: pide educación de género para los jóvenes pero no pide frenar la importación de culturas misóginas. Y las señoras del Consejo de la Mujer se han indignado por mis palabras.
El sentido común brilla por su ausencia
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Frente a la contratación fraudulenta de cortesanas en empresas públicas, el Gobierno respondió "bulos de extrema derecha".
Sobre a los contactos con un clan narcotraficante para liquidar a la juez Biedma, el Gobierno respondió "bulos de extrema derecha".
🧵
Beatriz López-Roberts Luzón ن retweeted
Me alegro de que @Pepa_Millan preguntara ayer a Óscar Puente en su cara y hoy en televisión dónde están los 160.000.000.000€ que la UE ha concedido a España.
Ojalá @Santi_ABASCAL lance esta pregunta delante de Sánchez en algún debate.
#DóndeEstáElDinero
Beatriz López-Roberts Luzón ن retweeted
Mi columna de hoy en @eldebate_com 👇
eldebate.com/sociedad/202611…
Beatriz López-Roberts Luzón ن retweeted
🚨 Esta denuncia del sindicato ferroviario Alferro (sumada a la del Sindicato de Circulación SCF en el Juzgado de Orgaz) explica mucho mejor que cualquier discurso de "dignidad" por qué Óscar Puente ha tenido que dimitir esta noche y renunciar a las listas del 29N:
1️⃣ Delito de revelación de secretos (Arts. 417 y 466 CP) para linchar al trabajador:
Con 69 muertos en Urda (9 aún críticos en la UCI, que sumados a los 46 muertos de Adamuz son 115 fallecidos en 10 meses), lo primero que hizo Puente fue entrar al CRC de Atocha, escuchar las cajas negras/audios reservados ("Hemos escuchado las grabaciones"), señalar públicamente al operador en rueda de prensa y que horas después se filtraran los audios con el nombre del trabajador para tapar lo esencial:
• Que el LZB de 1992 llevaba 170 caídas previas y cantó V Meta = 000 (trayecto ocupado, RD 664/2015 ap. 5ET3.4.3.4).
• Que las obras de @Adif_es para reformar las subestaciones (Exp. 3.23/20810.0029) y los SAI, baterías y línea de 750 V de las casetas (Exp. 3.21/20810.0051) seguían sin terminar tras modificarse en mayo y junio de 2026.
2️⃣ Pierde el aforamiento ante el Supremo:
Al dimitir como ministro y no ir en las listas del 29N, Puente pierde su condición de aforado: tanto esta denuncia por filtrar grabaciones reservadas para culpar al último eslabón como la causa por imprudencia grave con resultado de 115 muertes (Art. 142 CP) pasarán directamente a los Juzgados de Instrucción ordinarios.
Y ahora falta el siguiente en el banquillo: el presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña, que sigue aferrado al sillón.
xitter.cf/elmundoes/status/21176…
#ÚltimaHora 🔴 Primera denuncia contra Óscar Puente ante la Fiscalía del Tribunal Supremo por divulgar las conversaciones entre el centro de control de Adif y los maquinistas elmundo.es/economia/2026/11/…
Beatriz López-Roberts Luzón ن retweeted
Basta de blanquear a esta señora que afirma saber mucho de vivienda (no es coña) y que no tiene reparos en mentir abiertamente sobre los datos públicos y archiconocidos de desplome de oferta tras las regulaciones.
No es un personajillo peculiar o simpaticón ni pone una nota de color en estas elecciones. Hay que señalarla como lo que es. Responsable, sin matices, de la crisis habitacional.
Sus ideas (decrecentismo, no construir, controlar precios, inmigración masiva) llevan siendo hegemónicas al menos una década y son las que están detrás del desequilibrio entre la gente que busca casas y las casas disponibles.
Solo con sus ideas se llega a la escasez, a meter a tres familias en un piso de 60m2, a los currelas que viven en casapadres con 36 y a los precios de récord.
Y se lo vamos a recordar todos los días.
🗣💬 Ada Colau, en @MasDeUno: "Tenemos un ministerio de Vivienda gobernado por los socialistas que practicamente no ha hecho nada durante todo este mandato"
#LatorreEntrevistaAdaColau
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Un fuerte abrazo para toda la familia del @fuenla
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IN MEMORIAM
Daniel Rodríguez Marín
A Daniel lo buscaron cientos de desconocidos.
Su cara estuvo dos días circulando por las redes. Gente que no lo había visto en su vida compartiendo su foto, preguntando, moviéndola por si alguien sabía algo.
Y al final fue alguien de los suyos quien escribió que ya no había esperanza. No un ayuntamiento, ni un colegio profesional con su comunicado. Alguien que lo quería, contándolo como buenamente pudo.
Trabajaba en una empresa de logística en Algete, al norte de Madrid. De esas que hacen que las cosas lleguen: camiones, almacenes, paquetes que aparecen en tu puerta porque hay gente ocupándose de que aparezcan.
Toda una vida profesional dedicada a que las cosas llegaran a su destino.
Él iba en el vagón 8.
Y no llegó.
De Daniel no se ha contado mucho más. Ni cargos, ni premios, ni titulares. Un trabajador que cogió un tren un miércoles por la mañana para ir a hacer su trabajo.
Eso es casi todo el mundo.
Eso somos casi todos.
Descansa, Daniel.
España reza por tu alma.
Detrás de los 69 fallecidos hay 69 nombres. Con sus vidas, sus ilusiones, su manera de ser. Esta semana contaré quiénes eran algunos de ellos, para que no se queden en una cifra hueca. Para que nadie los olvide.
Beatriz López-Roberts Luzón ن retweeted
IN MEMORIAM
Francisco José Rico Ortega
Curro tenía cinco hijos.
El más pequeño, todavía en pañales.
Esa es la noticia. Cinco. El mayor ya un chaval. El último, un bebé que no va a tener ni un recuerdo de su padre.
Tenía 51 años y era granadino, aunque vivía en Madrid por trabajo. De esos que se van donde está el trabajo y dejan atrás a los amigos de toda la vida.
Y volvía siempre. En Granada seguían los suyos.
Trabajaba en un grupo de clínicas oftalmológicas, de director comercial. Su oficio era que más gente pudiera operarse de los ojos y seguir viendo.
El miércoles cogió el AVE. Vagón 7, asiento 13C.
Durante días estuvo en la lista de desaparecidos. Y cuando llegó la noticia, le dijeron a su familia que ya lo contaban entre los fallecidos, porque aún no habían podido identificarlo.
Cinco hijos esperando en casa mientras a su madre le decían eso. Va a dejar mucho vacío.
Descansa, Curro.
España reza por tu alma.
Detrás de los 69 fallecidos hay 69 nombres. Con sus vidas, sus ilusiones, su manera de ser. Esta semana contaré quiénes eran algunos de ellos, para que no se queden en una cifra hueca. Para que nadie los olvide.
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¡Gracias a @Isabelperezmoi1 portavoz en la Asamblea de Madrid, por acompañarnos en nuestra mesa informativa!
Se respira ilusión y ganas de cambio en estas próximas elecciones 🇪🇸
No olvidemos al héroe que provocó el descarrilamiento de un tren que iba sin frenos hacia Atocha.
#ÚltimaHora 🔴 Un responsable de circulación de Adif descarriló el tren a la deriva para evitar su choque con un Iryo cargado de pasajeros en Atocha socy.es/e4cch6
Beatriz López-Roberts Luzón ن retweeted
Carlos se ha ido a cenar a Ávila con su familia el Día de Todos los Santos. Tenía el Bococo con su chuletón de ternera avileña, Los Candiles, que tienen una milhoja de morcilla para ponerle un piso al cocinero y que jamás se marche de tu vera, y la Taberna de los Verdugo con sus judiones del Barco o su crema de boletus, que ojo ahí. Y el chico ha cogido a su familia, que santa paciencia tienen con él, y se los ha llevado al Burger King para poder comerse una hamburguesa de soja y trigo, y luego ha venido aquí, indignado, a contarlo y a decir que Ávila es un antro.
Bueno. Yo no voy a tratar de ridiculizar a un muchacho de veintipocos. Ya lo está haciendo Twitter en los comentarios y no me gusta. Prefiero decirle lo que algún señor facha y de pueblo debería haberme dicho a mí a su edad, cuando escribía mongoladas parecidas, y nadie se molestó. Yo tardé media vida en entender de qué iba esto; a Carlos igual todavía se la puedo ahorrar.
Mira, hijo. Tú no eres ni tonto ni malo por decir lo que dices; ni puto caso a los insultos. Pero sí que te han hecho algo, y tienes que entender lo que te han hecho. A ti te han cogido, te han borrado la configuración original y te han reconfigurado. Te han sacado todo lo que te enseñaron de niño, todo eso que te unía a un sitio y a una gente: tu cocina, tu tierra, tus abuelos, tu patria, tu historia, tu música, tus tradiciones, tu moral. Y en el hueco te han metido globalismo gramito a gramito, película de Disney a película de Disney, serie de Netflix a serie de Netflix. Tú te crees que lo has elegido tú, que es tu forma de ser, tu conciencia, pero eso solo lo crees porque te lo hicieron en el momento más vulnerable de tu vida, en la pubertad y en la adolescencia, justo cuando estabas conformando tu personalidad. Por eso dices ahora lo del "cadáver animal", yo sé perfectamente que lo que buscas es atención, provocar, que te contesten, para reafirmarte, pero sobre todo estás declarando quién eres. Eres animalista y esa es tu forma de decir "eh, eh, que yo no soy como estos paletos de Ávila con sus ganaderías, que todo esto, a mí, me es ajeno, que yo vivo en Madrid, en un barrio cosmopolita". Estás avisando de que perteneces al club de los que se sienten más cerca de un community manager de Brooklyn que de su vecino Manolo, siempre que el de Brooklyn sea woke y no se pierda un episodio de RuPaul. Yo todo eso lo sé, Carlos.
Como también sé que no aspiras a lo que aspiraban tus padres. No quieres una pareja para toda la vida, no quieres fidelidad, dos hijos y un hogar levantado con esfuerzo, un arroz con la familia los domingos, niños corriendo por el pasillo, olor a leña y una conversación larga de sobremesa con un buen vino. No. Tú aspiras a un piso compartido con ladrillos vistos y escalera de emergencias, a promiscuidad, a vivir con el reparto de una sitcom, un senegalés, un hippie alemán y una lesbiana negra. A aventurillas de trabajo de lunes a viernes y a estrenar romance cada fin de semana. Esa es la vida que te han vendido como libertad, y por eso en la Plaza Mayor de Ávila, delante de un lomo de ciervo con setas y de tu propia familia, te sientes extraño: porque te han enseñado que ser de Ávila es ser un paleto.
Y lo que no ves, Carlos, y yo quiero que veas, y por eso te suelto esta chapa que espero que se te quede rondando por la cabeza, es que lo que tú crees que es rebelarte es justo lo contrario. Un hombre con pueblo, con familia, con tradiciones y con unos muertos a los que poner flores el Día de Todos los Santos es un hombre difícil de desarraigar y, por tanto, difícil de engañar: tiene a quién preguntar, tiene cosas que no están en venta, tiene una familia que lo va a recoger cuando lo necesite, tiene San Roque en agosto, tiene una peña, pertenece a algo. Un hombre atomizado, con la skin neoyorquina predeterminada puesta, sin raíces y orgulloso de no tenerlas, es la pieza perfecta para un mercado laboral que necesita que todos seamos intercambiables, que lo mismo trabajemos en Carabanchel Alto que en París, Texas, y que no tengamos ninguna lealtad que se cruce con las necesidades del mercado.
Y no un mercado laboral cualquiera. Tú eres, exactamente, el producto que necesitaba el mercado laboral de Estados Unidos a mediados de los 90, con Bill Clinton en el poder, a quien le gustaba mucho la ingeniería social. En esos años, Carlos, antes de que tú nacieras, las fábricas se deslocalizaban a México y a China, el empleo para toda la vida en el pueblito se acababa, la típica serrería que sale en Twin Peaks, a orillas del río Spokane, o las fábricas de Detroit se cerraban, y el trabajo que quedaba se concentraba en cuatro grandes ciudades. La palabra de moda era "flexibilidad", que básicamente signfiica ir a donde esté el trabajo, a un piso compartido, y sin quejarte. Y para eso hacía falta un tipo de persona muy concreto: joven, soltero, sin hipoteca, sin hijos ni planes de tenerlos, sin padres a los que cuidar, sin pueblo al que volver y sin respaldo familiar, para que no pudiera negarse a ninguna oferta. Y como ese perfil no existía, hijo, lo fabricaron. En 1994 estrenaron Friends: seis treintañeros sin familia, sin pueblo, con trabajos que van y vienen y cuya única familia son los compañeros de piso. Tú no la viste de estreno, porque eres muy joven, pero la viste en Netflix con quince años, en bucle, como toda tu generación, y después te reafirmaron el mismo cuento: Sexo en Nueva York, Sex Education, Cómo conocí a vuestra madre, New Girl, Big Bang Theory y un documental vegano detrás de otro, como Cowspiracy, por citar uno que sé que has visto y que te marcó, sin conocerte de nada.
A las multinacionales que diseñaron tu forma de pensar, Carlos, les da igual la lechuga o la ternera; lo que no soportan son las raíces. Rebelarse es tener raíces, no comer lechuga. Y las raíces, hijo, son lo único importante. Porque la sitcom se acaba. Los compañeros de piso se mudan, el romance del fin de semana termina siendo un viejo meao calvo y con coleta hablando de Frank Zappa, de macrogranjas y de decrecimiento. Y un día te plantas en los cuarenta y te das cuenta de que te has pasado la vida haciendo el gilipollas, persiguiendo una experiencia vital que te vendieron de niño como deseable y que te vacía por dentro, que no ha sido plena nunca, y que no va a mejorar por mucho que cambies de piso, de ciudad, de pareja, o de iPhone.
Y si tienes suerte lo entiendes todavía joven, con tus padres vivos, antes de ser tú el viejo meao: un sábado a las diez de la noche, solo, en un pisucho de Lavapiés, de alquiler, con gripe, mirando el móvil y descubriendo que no tienes a nadie a quien llamar para que te cuide. Ahí es donde piensas: qué he hecho yo con mi vida. Y entonces coges el coche, si tienes, o el tren, si funciona, y te vuelves a Ávila, con tu madre, que ni te pregunta ni te reprocha nada, te abraza y te pone un arroz blanco para que te mejores. Y sentado con ella, con el plato delante, descubres tu propia cocina, que lleva ahí toda la vida, y entiendes que todo lo que te habían vendido era una gran mentira, y que lo único importante lo habías tenido delante siempre. No es un sitio, ni un paisaje: es una gente y una tierra con la que tienes todo en común, unos vivos que te esperan y unos muertos sin los cuales no estarías aquí. Se llama patria, hijo. Tú lo llamabas antro, pero son tus raíces, y permíteme el consejo: recupéralas mientras estés a tiempo.
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