Continúa meditando bocabajo, abriendo los ojos para mirarle.
— Seguro que todas originales, eh… alguna podrías mencionar ahora.
Rachel no pudo reprimir su sonrisa, intuyendo la emoción adversa por la perspectiva regalada, movió su pierna derecha para proceder a clavarle la punta de su calzado sobre el pecho. Hizo un poco de presión, no demasiado fuerte por el momento.
— ¿Ya se te puso dura?
— No, no. Por mí no te cortes.
La joven sonreía para sí misma, distraída con algunos mensajes que tenía como para reparar en los pensamientos ajenos.
Tras percibir su tacto, no pudo evitar estremecerse, finalmente sintiendo un suave cosquilleo en la zona íntima cuando aquel >
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Es que ya se cansó del sabor del caramelo. Prefiere otro.
Hilo reluciente de saliva se conectaba al dulce tras sacárselo de la boca, relamiéndose para romperlo entre tanto se acercaba a la entrepierna ajena.
De momento, besos deja por todo el largo de su miembro, y alguna >
— «Pedirlo…» qué aburrido te estás volviendo, Jason.
Hizo uso de un tono burlón, bajando la vista a la pantalla del móvil mientras con el índice de su mano libre se ocupaba de ajustarse el hilo del tanga.
— Ya sabes. No soy mucho de pedir favores.
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Terminaría aferrándose a su fornido brazo, apoyando la mejilla incluso. Cuando se trataba de Dick, Rachel solía ablandarse un poco… bastante.
— Hiciste mal en no venir entonces. Me tienes abandonada.
Reprochó, siendo ahora ella la que soltase un suspiro.
— Pues sigue igual de pálido me temo. Ni para eso sirves ya, huh.
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Ugh. Con la poca paciencia que tiene.
Rotó repentinamente, usando su fuerza con una de sus piernas para empujarlo al suelo. Puntiagudos tacones resonaron contra el suelo tras dejar de levitar, apoyando los pies a cada lado de la cabeza del hombre.
— Debería torturarte por eso.
Aprovecharía esa cercanía para plantar un beso en su comisura, retirando restos de carmín oscuro con el pulgar a la par que una sonrisita surgía de sus labios.
— Ay, Dick… no me hace falta leerte la mente para saber en qué piensas.
Susurró.
— ¿Disfrutaste, al menos?
Párpados se abren, mirándole fijamente. Casi parece estar forzándole a hablar sin hacer nada que no sea… observarle. De todas formas leerá su mente en cuanto flaquee.
— Qué. Has. Visto. Dick.






