Tic en la ceja. Es de no poder creer, la absoluta potestad que tiene Miss Blue para sacarlo de casillas. No importa en qué cuerpo o de qué forma, lograría infligir lo que sea en alma condenada.
A veces piensa que la maldición que carga realmente es ahora, adverso.
Hábil estiró, tomando tela de camiseta, aferrándose a cuello de misma para acercarlo de repente y mirar con desdén irises océano.
Lo va a sacudir.
—¿La masculinidad te dió más ego de lo que tenías? Sino fuese porque eres tan fácil de reconocer para mí...
Peliblanco solo frunce ceño, admirando ahora nueva apariencia de quién, todavía logra que toda esencia de rey de sombras se dispare. Arruga el puente de su nariz.
—Te ves igual de feo que en tu apariencia normal...
Ah, sí.
Porque sigue teniendo el mismo aroma, además.



