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⠀⠀⠀⠀⠀⠀ ⠀⠀⠀─ ??? | 𝟷66𝑐𝑚  ˖ ㅤㅤㅤㅤ𝘖𝘸𝘯𝘦𝘳 𝘰𝘧 𝘛𝘩𝘦 𝘛͟𝘩͟𝘳͟𝘦͟𝘴͟𝘩͟𝘰͟𝘭͟𝘥͟ ͟𝘔͟𝘢͟𝘯͟𝘶͟𝘴͟𝘤͟𝘳͟𝘪͟𝘱͟𝘵 ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ𝐂𝐨𝐬𝐦𝐢𝐜 𝐞𝐧𝐭𝐢𝐭𝐲 ( +21 )

dead dove do not eat ─Eldritch
Joined November 2014
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ㅤㅤ❝𝘈𝘯𝘥 𝙄𝙩 𝘤𝘢𝘮𝘦, 𝘧𝘳𝘰𝘮 𝘢𝘯𝘰𝘵𝘩𝘦𝘳 ㅤㅤ𝘳𝘦𝘢𝘭𝘪𝘵𝘺, 𝘧𝘳𝘰𝘮 𝘢𝘯𝘰𝘵𝘩𝘦𝘳 𝘸𝘰𝘳𝘭𝘥, 𝘧𝘳𝘰𝘮 ㅤㅤ𝘵𝘩𝘦 𝘦𝘥𝘨𝘦𝘴 𝘰𝘧 𝘵𝘩𝘦 𝘶𝘯𝘪𝘷𝘦𝘳𝘴𝘦, 𝘵𝘰 𝘭𝘢𝘶𝘨𝘩 ㅤㅤ𝘢𝘵 𝘰𝘶𝘳 𝘪𝘯𝘴𝘪𝘨𝘯𝘪𝘧𝘪𝘤𝘢𝘯𝘵 𝘦𝘹𝘪𝘴𝘵𝘦𝘯𝘤𝘦.❞
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Pues no, porque él solo era un Umbreon sexy con traje de látex.
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¿Por qué todos se lo estaban pasando bien menos ÉL?
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Él no mentía. O sí, pero bueno, daba igual. —¿Son bo-ni-tos? —preguntó con un tono cantarín, acercándose de nuevo para mirarle de manera MUY intensa—. ¿Por qué son bonitos? Dime, dime. Y si no se lo decía, lo obligaría a base de mordiscos, para variar. Aunque quizás ›
No recordaba aquella otra vez, pero si Aeyrith lo decía... sería verdad. Era él quien lo sabía todo. — No es que no me gusten. Al contrario. Son bonitos... cambian. Pero mirarlos... mi cuerpo no reacciona bien. Nunca había tenido un mal viaje con drogas porque nunca se había >
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usase otras técnicas también. Debería poner a prueba otros métodos... ¿no? Ya era hora.
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—Pues yo no te he hecho nada. Además, no es la primera vez que lo haces. Bueno, ¿qué iba a recordar Walter? Si fue en otra línea temporal y Aeyrith rebobinó porque el resultado de aquel universo no le gustó. —¿No te gustan mis ojos? —Hizo una pequeña pausa—. Eso me ›
Conclusión: Aeyrith es un gato. — Es que... Antes me ha dado algo por mirarte mucho a los ojos. Y a diferencia de Benja, que no tenía ni idea de qué implicaba mirarle a los ojos, Walter era temeroso e iba con mucho cuidado con la naturaleza de Aeyrith. No le gustaba tratarle >
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¿Quiere ascender y ser uno con él en el futuro? La entidad le giró la cara cuando Walter se quejó. Incluso se cruzó de brazos, indignado. —Muerdo porque puedo y quiero —porque le daban ataques de violencia, porque le parecía cuqui, porque se enfadaba, porque ›
No, por favor... Todavía era joven y tenía mucho que vivir antes que ascender y ser uno con él o algo así. — ¡A-ay! ¡Pero Aeyrith...! ¡Otra vez! Ya estaban con los mordiscos... Se separó un poco de él y se frotó la nariz con la manga. Jo, qué bruto... — ¿Por qué te gusta >
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quería jugar... Por todo. —Y si no te gusta... te aguantas. Te doy un toquecito con la nariz y me apartas la mirada... Tendré derecho a enfadarme, ¿verdad?
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—Estás enfermo por mi atención, eso es. No, pero que no le diese ideas a la entidad, que podría hacerlo realidad si le diese la gana. —Hm... ¿Y por qué apartaba la mirada? ¡Oye! Qué maleducado que era... ¿Qué culpa tenía él de que sus ojos fuesen así? Pues le mordió ›
Frunció el ceño. Le estaba costando entender lo que decía. — ¿Aeyriqué...? Cerró un momento los ojos cuando sus narices se tocaron. ¿Era bueno mirarle a los ojos tan de cerca a pesar de lo que acababa de pasar? Su mirada fue hacia un lado. Por si acaso.
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la nariz en venganza, cual gato enfadado. ¡Hala!
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—No te resistes mucho, ¿no? Peor para él. La entidad se detuvo de repente para poder lanzarlo sin esfuerzo hacia la fuente. —Esto es lo que necesitas —dijo, sacudiéndose las manos—. Qué tío.
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—¿Pegarme? ¿Qué dices? Solo quiero limpiarme los zapatos, los tengo sucios, ¿sabes? Por joder, restregó más la suela antes de apartarse por fin. —Lo que necesitas ahora es... —La entidad sonrió. Se agachó para sujetarle por la parte trasera del cuello de la camiseta con ›
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intención de arrastrarle, sin que le costase mucho.
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Pues ya estaba él allí para molestarle. Ya le tocaba, ¿no? —¿No me recuerdas? ¿En serio? Entonces no mereces piedad —le daba igual, pero quería tocarle las narices. Le pisó ahora con el otro pie, restregando la suela contra él. —Gracias por tu labor de ›
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limpiarme los zapatos, al menos haces algo bien.
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Aeyrith observó la escena antes de acercarse, sigiloso como un gato, cuando Ishan quedó tumbado boca abajo. Fue entonces cuando decidió pisarle, colocando la suela de su zapato sobre la espalda de él y ejerciendo una suave presión. —Nos volvemos a ver. ¿Te acuerdas ›
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de mí? —preguntó. La última vez, Aeyrith estaba haciendo el paripé de chica mágica y había terminado mordiendo a Ishan, quien huyó poco después. —¿Estás cómodo ahí?
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