El cielo se partió en PHP
El bug más preciso de mi vida fue a explotarte a ti
La web se apagó, qué tonta vulneración
Mirando los logs caer
Parcheando el tiempo a lágrimas, en el server me derrumbé
Crujió mi código, nunca tuve razón
Y vivo sin vivir online
Y muero a cada hora que se escapa sin el patch de ti
Lo siento tanto, tanto, admin
Me duele el servidor
El día cero se acabó y yo sigo sin tu actualización
Esta madrugada cae en la terminal de mi habitación
Aarón Barraza retweeted
Sobre PHP yo solo diré que ese elefantito pone el pan en mi mesa, así que que vengan esas vulnerabilidades que no les tenemos miedo.
Aarón Barraza retweeted
Como sigan haciendo freidoras de aire cada vez más grandes, al final van a inventar el horno. 😂
Aarón Barraza retweeted
"La gente no entiende el código que escribe con AI"
Pregúntale cómo funciona a la AI pues. Qué tanto drama haces.
Aarón Barraza retweeted
Replying to @marcusdburnette
100%. Plus, when you scratch your own itch, you have to maintain it.
Aarón Barraza retweeted
For anyone about to spend their whole week (and probably half of the weekend) building a custom tool for #WordPress:
Take 30 minutes to check the plugin directory first.
Scratching your own itch is fun, but downloading something that already works is hard to beat. Super simple, super polished.
#BuildVsBuy #DeveloperProductivity
Aarón Barraza retweeted
Las amistades de adultos básicamente son, sigo vivo, te quiero, la vida me está dando en la madre, hablamos pronto.
Aarón Barraza retweeted
"Todos los días a la una llega un perro callejero a mi puesto de hamburguesas con una piedra en el hocico. La deja en el mostrador y se sienta a esperar.
Los clientes se ríen. Creen que es un truco que le enseñé para vender más. No lo es.
El primer día llegó sin nada. Flaco, café, con cara de no haber comido. Lo corrí. Él se fue despacio, viendo hacia atrás. 🍔
Al día siguiente volvió. Con la piedra.
La puso enfrente de la plancha, me miró y se sentó derechito, como los clientes que ya pagaron. Yo me quedé con la espátula en la mano sin saber qué hacer. 🪨
Le hice su hamburguesa. Sin lechuga, porque la escupió la primera vez.
Desde entonces es lo mismo: piedra, hamburguesa, se va. Nunca falla, nunca roba, nunca se mete al puesto. Le dicen Esmashito.
Tengo las piedras en un frasco, atrás de la caja. Ya son más de cuarenta. Un cliente me preguntó qué hago con tanta piedra. Le dije la verdad: es mi mejor cliente, y es el único que paga por adelantado.
Hoy trajo una piedra más grande. Yo creo que quería papas".
























