βMe encantarΓa βEl grandullΓ³n se encendiΓ³ un puro que, lejos de oler a tabaco rancio, desprendΓa el mismo aroma fresco de la espuma de marβ. ΒΏNada grave? Espero que no sea sΓmil de "nada interesante".
βPues porque el mejor jugador soy yo.
Su sonrisa se ensanchΓ³ dejando entrever que tenΓa tres filas de dientes bien afilados.
βBueno, quizΓ‘ sea un aprendizaje para los dos. Yo te enseΓ±o a jugar y tΓΊ me enseΓ±as paciencia, ΒΏquΓ© opinas, dearest?
βSi alguna vez deseas aprender, serΓ‘ un placer echarte una mano.
La mirada del tiburΓ³n, perezosa, se entornΓ³ un poco mΓ‘s cuando sonriΓ³ ante el nombre.
βR. Es un placer conocerte, Tessyana.
R soltΓ³ una risa comedida y su voz grave retumbΓ³ en su pecho.
βEstoy seguro de que me ganarΓas aΓΊn asΓ. Yo soy mΓ‘s de juegos de cartas.
Porque estΓ‘n ahΓ y coexisten con Γ©l. Nadan, persiguen luces en la oscuridad, hunden navΓos... Lo tΓpico.
Puede pensar en sus mascotas como... Hum...
Peces en una pecera muy grande. Uno no tiene mucho que hacer con ellos.
Bueno, es que... No se dirige mucho a ellas. Sencillamente las deja a su aire y se relaciona poco con ellas. Aun asΓ, son seres encantadores.
(No. No lo son.)
ImitΓ³ la mirada de la mujer, con una sonrisa pendenciera.
βTemo que no soy muy bueno en los retos de miradas βanunciΓ³.


