Calcularon la masa de la biblioteca: superó el límite de Chandrasekhar. Colapsó sobre sí misma. Ahora es un agujero negro donde, por dilatación temporal, por fin alguien lee con calma.
Pidió indicaciones a un seminarista. Acudieron veinte. Discutieron la ruta, el sentido de la vida y el pecado original. Ella llegó tarde, con una propuesta de matrimonio y tres vocaciones menos.














