Maldigo esa parte de mí que me ha alejado de la gente. Agradezco esa parte de mí que me ha alejado de la gente.
Otra domingo, y sí: la persona que amaste está en los brazos de otra persona, sintiendo lo mismo que en aquel entonces parecía que nunca se iba a repetir. Lo siento.
Con la gente que me rodea he creado un lazo de unión irrompible basado en su forma de hablar y opinar sobre lo que no saben y mi manera de ignorarlos por completo fingiendo estar de acuerdo.
Es muy probable que la necesidad de seguir escribiendo igual vaya asociada a una incapacidad creciente de disfrutarlo como antes.
Me dicen que esto ya no es Twitter y que no estamos en 2010. Yo digo que mientras siga siendo gratis voy a escribir lo que me salga del saco escrotal.
