Mi único pero con este pensamiento es que relega la animación como arte a un segundo puesto, cuando si bien surgió a la par del cine, tiene su propio fundamento, proceso creativo, producción y valor independiente de la cinematografía.
En general, la comunidad Otaku difícilmente sabrá lo que es la fotografía o el montaje. La misma razón por la que los Otakus le tiran tanta mierda a Invencible. Una obra que se bien tiene problemas de animación graves, sigue siendo una obra increible a nivel cinematográfico.
No valoran el aspecto audiovisual de una obra audiovisual. Estamos perdidos.
Es el equivalente de decir que lo que tiene más peso de un audiovisual es su guion y literatura. La animación es un medio que tiene que buscar sus propias virtudes, incluso si eso implica prescindir de las del cine y el “audiovisual”.
Si creen que Togashi intentaba de desarrollar a Gon a través de su conflicto de Pitou están demasiado equivocados. La gracia de Gon no es que se desarrolle, si no que precisamente sea la misma persona de inicio a fin, pero ir desvelando cada una de sus contradicciones morales.
Es una obra que romantiza el egoísmo, porque lo que mueve a los personajes es su voluntad de cumplir un objetivo. Por eso puede darse el lujo de prescindir de su protagonista, porque aún hay muchos personajes cuya voluntad es igual de grande, pero aún no consiguen lo que quieren.
He racionalizado que existe gente que está sola por que quiere. Si no te gusta un tipo cuando salieron a comer a un parque tampoco te gustará si te lleva a un restaurante.











































