Ya fui al psicólogo, fui al teólogo
Fui al astrólogo, fui al enólogo
Ya fui alcohólico y fui lambeta
Ya fui anónimo y ya hice dieta
Ya probé, ya fumé, ya tomé, ya dejé
Ya firmé, ya viajé, ya pegué
Ya sufrí, ya eludí, ya hui, ya asumí
Ya me fui, ya volví, ya fingí, ya mentí
Ya fui ético y fui errático
Ya fui escéptico y fui fanático
Ya fui abúlico, fui metódico
Ya fui impúdico, fui caótico
No sé si fue amor
Pero vaya que lo hicimos de lo mejor
Y que el mundo se muera de envidia
No sé si es rock n' roll
Pero no encuentro una excusa mejor
He mal gastado mi tiempo, aliento y silencio, para qué?
Si nadie gasta su tiempo, atención y silencio en escucharme
¿Y qué hace este angelito, ahora, a las seis de la mañana
Subida al mástil de este naufragio?
A ver si, alzando las copas forajidas
Viene un cielo de enfermeras
Para lamer, sin asco, las heridas de amor
Esperaría que no te asuste
Este instante de sinceridad
Mi corazón vomita su verdad
Es que hay una guerra entre dos
Por ocupar el mismo lugar
La urgencia o la soledad
Este es el hueco que tengo en el pecho,
El aullido que traigo por dentro,
Es el filo que corta el viento
Es la historia que estoy escribiendo.
No me importa el tiempo
Cargo el final en todo momento.
No me importa mi reflejo en tu espejo,
He roto tantos que he quedado ciego.
La melancolía de la tarde
Me ha ganado el corazón
Y se nubla de dudas
Son esos momentos
En que uno se pone a reflexionar
Y alumbra una tormenta
Te pido me perdones
Por mis desapariciones
El no verte por días
No es lo que tú supones
Pues no es gusto, no es mi voluntad
Créelo que te digo
Que aunque no me veas, yo voy a estar
Siempre contigo
No te asustes mi carnal
La melena no te raparán
Ni el walkman te van a quitar
Sólo déjanos tu vida
Deja de pensar
Y a los zarapastrosos indios
Los ángeles y el rey van a exterminar
Recuerdo verte caminar
La frente en alto sin disimular
Te ves tan bien
Sin nada de vergüenza
El cree que tú eres muy feliz
No hace otra cosa más que hablar de ti
Dale un beso antes de dormir
Una excusa para vivir
Nunca pude hablarle cuando estuve cerca
Ni saber su nombre, ni ella mi afición
Hoy, que se ha marchado, vivo prisionero
De aquella angelical visión
No te rindas, no
Tú sabes que aún vivo por ti
No te rindas, no
El cielo no te olvida de ti
No te rindas, no
Tus dolores me duelen a mí
Porque yo tal vez
Mañana estaré
Muy lejos de aquí
Hoy te he vuelto a ver
Entre las sombras del amanecer
Buscando algún vendedor
Si no hay dinero esta vez
Tal vez tu cuerpo podría ser
La vieja y triste solución
¿Por qué llegaste a ser
Mujer de alquiler?
Perdiste la razón, vendiste la piel
Por ciertos los ves pasar
No resisten tu cantar
Y tampoco resisten tu encanto
Y de todos beberás
Todo un mar de soledad
Para que algo corra por tus venas

