Empujó a la opuesta contra la pared, aprisionando la misma y sus anatomÃas quedando sin cero distancia. Sus dientes se hicieron presentes para morder el labio de la mujer.
Extraña sus besos. Es que besa tan bien.
â ¿Y YO QUà DEMONIOS TE HICE, VIEJA LOCA? â
TODO ES TU CULPA, IMBÃCIL; @G0DACT0R.




