—Que investigue...
Si es una petición suya, no tiene motivo a negarse.
Asintió con la cabeza.
—Entendido, le mantendré al tanto apenas consiga información.
¿Hm?
Ella ladeó la cabeza con levedad.
—Algunas de las yerbas de ese bosque tienen cierto valor... Yo tampoco sé mucho, pero era suficiente para que esa chica arriesgara su vida por conseguirlo.
—Sí... Una joven aventurera, dijo que necesitaba el dinero así que la acompañé a su misión.
No tenía motivo alguno para mentirle.
—Eso parece...
... Soltó un suspiro minúsculo, más de calma que de otra cosa.
—Hoy pasaron muchas cos-- ¡Ah!
Pareció recordar algo de pronto.
—Por cierto, em... Quisiera disculparme, tuve que matar a una de las plantas del bosque...
—Sí, ese es mi nombre...
.... La verdad, no cree poder juzgar sobre lo de la estatua.
Es por eso que no comentó nada al respecto.
—Con permiso entonces...
Sin mucho que hacer, solo se dispuso a observar el entorno con curiosidad...
Hasta que sus ojos se detuvieron en esa estatua.
Nadie realmente sabía la historia completa y mucho menos se atrevían a cuestionarlo, pero una cosa sí se sabía.
Estaba (+)
—Ah... ¡Su majestad! Mil disculpas, ya me iba...
Los cuervos la ayudaron a quedar de pie, momento en que se arrodilló... Haha.
......!
Ah... Lo mejor será que se aleje y la deje ser, con lentitud se preparó para darse la vuel-
—Ah, ¡Mierda!
Tropezó.
Hizo, muchísimo ruido.
Pudo escucharlo, de inmediato sintió curiosidad por el origen de aquella voz.
Casi por instinto deshizo su armadura, con cierto sigilo siguió recorriendo los pasillos...
...
—Presiento que así será.
No era visible por obvios motivos... Pero estaba sonriendo.
Tras aquella cálida despedida, el caballero decidió regresar al castillo.
No era tarde, pero creyó que estaría bien.
Sin pensarlo mucho entonces, entró... ¿Habrá alguien en los alrededores (+)
Oh, negó con la cabeza.
—No, nada de eso. La joven tiene una pierna lastimada, así que la escolté hasta aquí.
—Yo creo que está bien... Mientras sea algo que sepas usar.
Siguió su camino, lo bueno es que es mucho más fácil salir de ahí de lo que es entrar...
—... Lo hiciste bien, pocas veces he conocido a alguien con tan buen tiempo de reacción.
Lentamente se fue alejando, se podía ver a lo lejos como aquellas planta finalmente se marchitaban y cedían.
Nota mental: Disculparse con la reina también.




