Hwang mira, de manera compulsiva desde hace tres horas, el reloj que lleva en la muñeca. La tarde llega a su fin, y cada vez está más cerca algo que le revuelve de los pies a la cabeza. Le pone de los nervios. ¿Eso es buena señal? ¿O es algo terrible? Cree que es la primera vez
todo como si viniera desde el interior de una lata, apenas se da cuenta cuando alguien le pone algo frío en la mano. Un vaso de agua. Ve caras cerca, algunas preocupadas y con una risa en los labios, aunque le está costando entender que la risa es porque achacan lo blanco que se
Lo único que le detiene de estar amargadisimo el día de hoy, es pensar que mañana no tiene clases particulares agendadas.
# si os sigue un machango que trabaja de maid en un cat café, queredlo mucho porfi (porfi porfi), que quiero revivirlo
La diestra busca y rescata la cajetilla de tabaco, sacándola del bolsillo de su chaqueta. Dos dedos se mandan a pescar otro cigarrillo, se le antoja -lo necesita, pero no encuentran nada a su paso. ¿No le quedaban seis?
Juraría haber fumado uno o dos allí sentado, en el banquito










