
ALT El 28 de junio de 1969 tuvieron lugar los disturbios de Stonewall que hoy conmemoramos. Es importante recalcar que fueron disturbios, manifestaciones y protestas violentas que representaban un hartazgo y una rabia generalizada entre la comunidad LGTBQ+. Esta misma actitud es la que reivindicamos en el día de hoy, manifestando nuestras ganas de irrumpir y luchar activamente contra el statu quo para poder cambiar nuestras condiciones materiales. Frente a asociaciones, empresas y políticos que pretenden erradicarnos, hoy es más importante que nunca mantenernos firmes y juntes. No exigimos solo la visibilidad que se nos niega en la industria del videojuego, ya que ni estamos ni se nos espera en sus informes y presentaciones públicas, sino que reclamamos los derechos humanos que nos pertenecen por derecho propio.

ALT Denunciamos a las empresas que se han doblegado ante los mandatos de líderes con intenciones autocráticas, pasando de capitalizar reclamas del movimiento para su beneficio, a erradicar toda medida, por tímida que fuera. La lucha constante para mantener lo que debería ser un básico que se aplica a otros grupos de población y personas de manera automática es un ejercicio agotador de desgaste para colectivos que precisamente son los más expuestos a estas violencias, cuando no directamente excluidos de oportunidades que deberían ser universales para todes. Precisamente, en esa pelea es en donde tenemos que saber apoyarnos les unes en les otres, medir nuestras fuerzas, cuidarnos y no rendirnos nunca.

ALT ¿Qué sería de videojuegos, sin nosotres? La invisibilización es su estrategia de partida, pero siempre hemos estado aquí y no nos iremos. Es duro encontrarse en una situación donde debamos exigir unos mínimos como no asumir la heteronormatividad como el punto neutral de la industria, que se persigan las actitudes discriminatorias y vejatorias de manera efectiva, o entender que la diversidad va más allá de lo que puede verse a simple vista y es una parte necesaria y una realidad presente de nuestro mundo.

ALT No podemos celebrar la existencia de personajes queer mientras las condiciones de los trabajadores queer que los crean se precarizan. Tenemos que velar por les empleades, incluso en aquellas empresas que se presentan como progresistas. La industria del videojuego no deja de ser un reflejo de la sociedad, y como tal, es diversa, pero también plagada de ideología reaccionaria que repercute en las propias condiciones de vida de les trabajadores. No tenemos que limitarnos a la autodefensa, tenemos la tarea de pelear por la superación de este sistema que nos agrede y nos oprime. Y como en Stonewall, lo haremos de la manera que sea necesaria.












